La segunda cervecera más grande del planeta planea suprimir entre 5.000 y 6.000 empleos durante los próximos dos años y reportó que sus ingresos alcanzaron 34.400 millones de euros en 2025, por debajo de los 36.000 millones obtenidos el año previo.
La compañía neerlandesa Heineken comunicó este miércoles 11 de febrero que llevará a cabo un ajuste en su fuerza laboral para enfrentar lo que calificó como “un entorno de mercado desafiante”. Según explicó, la meta es “impulsar la productividad a gran escala para generar ahorros sustanciales”, decisión que se traducirá en la reducción de entre 5.000 y 6.000 cargos en un plazo de dos años.
El director ejecutivo, Dolf van den Brink, manifestó en un comunicado que la empresa mantiene una postura cautelosa frente a las perspectivas de corto plazo del mercado cervecero.
Actualmente, Heineken cuenta con cerca de 87.000 empleados en el mundo. La compañía no detalló en qué regiones se concentrarán los recortes, aunque el director financiero, Harold van den Broek, sugirió que el impacto principal se daría en Europa.
Durante 2025, los volúmenes globales de cerveza de la empresa disminuyeron 2,4 %. En cuanto a ingresos, la facturación se situó en 34.400 millones de euros, una cifra inferior a los 36.000 millones registrados el año anterior.
A pesar de la caída en ventas, la firma indicó que su beneficio neto antes de partidas extraordinarias y de la amortización de activos asociados a adquisiciones creció 4,9 %, hasta ubicarse en 2.700 millones de euros.
Asimismo, el resultado operativo —excluyendo elementos excepcionales y amortizaciones— alcanzó 4.400 millones de euros, lo que representa un aumento interanual del 4,4 %.
En enero, Van den Brink anunció que dejará su cargo como director ejecutivo tras casi seis años al frente de la compañía. En ese momento señaló que había liderado la empresa en un periodo marcado por turbulencias económicas y políticas, y afirmó que su objetivo en los meses restantes es entregar a Heineken en la posición más sólida posible.
