La crisis deportiva del Manchester United continúa agravándose. Este lunes, el club inglés anunció la salida del técnico portugués Rubén Amorim, apenas catorce meses después de su llegada a Old Trafford, tras el empate 1-1 frente a Leeds United en la Premier League.
La decisión fue confirmada por la institución un día después de un nuevo resultado adverso que volvió a alejar a los red devils de los primeros lugares del campeonato inglés.
Amorim, de 40 años y exentrenador del Sporting de Lisboa, no logró revertir el delicado momento deportivo del United ni devolverle el protagonismo a uno de los clubes más históricos del fútbol inglés, que atraviesa una prolongada sequía de títulos relevantes.
El anuncio oficial y el panorama del club
Al momento de la destitución, el Manchester United ocupa la sexta posición de la Premier League, a 17 puntos del líder Arsenal, una diferencia que terminó de inclinar la balanza en la directiva tras el empate del domingo en Leeds.
“Consideramos que este es el momento adecuado para realizar un cambio. Creemos que esto le dará al equipo una mejor oportunidad de alcanzar la mejor posición posible en la Premier League”, señaló el club en su comunicado oficial.
De manera interina, el exjugador Darren Fletcher asumirá la conducción del equipo y estará en el banquillo este miércoles en el duelo ante Burnley, correspondiente a la jornada 21 del campeonato.
Un ciclo sin el impacto esperado
Rubén Amorim llegó a Manchester en noviembre de 2024 con altas expectativas, tras su exitoso paso por el fútbol portugués. Durante su etapa al frente del United, el logro más destacado fue alcanzar la final de la Europa League, en la que el equipo cayó frente al Tottenham en el partido disputado en Bilbao.
Sin embargo, en la liga local los resultados estuvieron lejos de lo esperado. El club, que ha ganado la Premier League en 20 ocasiones —récord que comparte con Liverpool— y que no levanta el título desde 2013, finalizó la temporada pasada en la decimoquinta posición, quedando fuera de competiciones europeas en el presente curso.
La destitución de Amorim confirma que el Manchester United sigue sin encontrar estabilidad deportiva ni un rumbo claro en su intento por recuperar el lugar que históricamente ocupó entre la élite del fútbol inglés.
