El proceso penal contra Sandra Ortiz, exconsejera presidencial para las Regiones del gobierno de Gustavo Petro, continúa avanzando en etapa preparatoria de juicio. La exfuncionaria enfrenta cargos por presunto lavado de activos y tráfico de influencias dentro del escándalo de corrupción que salpica a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Esta semana, una jueza con funciĂłn de control de garantĂas en Bogotá negĂł una solicitud clave de la defensa, que pretendĂa acceder a informaciĂłn financiera del exsenador liberal Pedro Castro, mencionado en el expediente como presunto prestamista de recursos vinculados al caso.
Intento de preclusiĂłn y estrategia de defensa
El abogado Mauricio Camacho, defensor de Ortiz, solicitĂł inicialmente la preclusiĂłn parcial del proceso en lo referente al delito de tráfico de influencias. ArgumentĂł que durante el trámite judicial se han producido mĂşltiples modificaciones en la formulaciĂłn de ese cargo y que no existirĂan pruebas sĂłlidas que respalden la acusaciĂłn.
Por su parte, la fiscal MarĂa Cristina Patiño sostuvo que el material probatorio recaudado es suficiente para sustentar tanto la imputaciĂłn como la acusaciĂłn formal.
Posteriormente, la defensa pidiĂł una audiencia reservada para obtener acceso a los movimientos financieros del exsenador Castro. SegĂşn versiones incorporadas al proceso, los 4.000 millones de pesos que habrĂan sido utilizados para sobornar a los entonces presidentes del Congreso —Iván Name y AndrĂ©s Calle— no habrĂan provenido de recursos de la UNGRD, sino de un supuesto prĂ©stamo otorgado en 2023 al exsubdirector de la entidad, Sneyder Pinilla, quien ya fue condenado por estos hechos.
De acuerdo con el expediente, el presunto prĂ©stamo habrĂa sido pactado con un interĂ©s mensual del 2,3 % y se habrĂa concretado entre el 11 y el 13 de octubre de 2023, fechas en las que la FiscalĂa sitĂşa la supuesta entrega del dinero en efectivo a los entonces congresistas.
DecisiĂłn judicial y prĂłximos pasos
La jueza negĂł la peticiĂłn de acceso a la informaciĂłn financiera al considerar que no se cumplĂan los requisitos legales para autorizar esa diligencia en esta etapa procesal. No obstante, la decisiĂłn puede ser objeto de recurso y eventualmente revisada por una instancia superior.
Mientras tanto, Ortiz permanece recluida en una guarnición policial en Bogotá, a la espera de que se defina su paso a juicio en uno de los expedientes más relevantes del escándalo de corrupción que compromete a exfuncionarios y excongresistas en el caso UNGRD.
