Luego de un año excepcional, el oro muestra señales de estabilización tras haber alcanzado máximos históricos, mientras que la plata volvió a registrar avances significativos en los mercados internacionales.
El oro al contado presentó leves movimientos y se ubicó cerca de los USD 4.450 por onza, después de haber subido 2,7 % en la sesión previa. Este repunte estuvo influido por el aumento de la tensión geopolítica en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una eventual intervención en la gobernanza del país. En medio de la incertidumbre institucional, Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina.
Los inversionistas también mantienen la atención puesta en los próximos indicadores económicos de Estados Unidos, en especial el informe de empleo de diciembre que se conocerá el viernes. El presidente de la Reserva Federal de Minneapolis, Neel Kashkari, señaló que las tasas de interés podrían estar cerca de un nivel neutral, por lo que las próximas decisiones del banco central dependerán de la evolución de los datos económicos.
De acuerdo con Dilin Wu, estratega de Pepperstone Group, la situación en Venezuela generó un impulso puntual en la demanda de oro como activo refugio. No obstante, advirtió que su efecto podría diluirse si las tensiones regionales no escalan.
El metal dorado viene de cerrar su mejor año desde 1979, impulsado por fuertes compras de bancos centrales y mayores flujos hacia fondos cotizados (ETF) respaldados por oro físico. A esto se sumaron tres recortes consecutivos de tasas por parte de la Reserva Federal, un factor que suele favorecer a los metales preciosos, que no generan rendimiento por intereses.
El precio del oro alcanzó un máximo histórico de USD 4.549,92 el pasado 26 de diciembre. Algunas de las principales entidades financieras anticipan que la tendencia alcista podría continuar durante este año, especialmente si la Fed aplica nuevos recortes y se concreta una reconfiguración en el liderazgo del banco central bajo la administración Trump. Goldman Sachs, por ejemplo, proyecta un escenario base de USD 4.900 por onza, con riesgos al alza.
En el corto plazo, sin embargo, existen presiones potenciales derivadas del rebalanceo de índices de materias primas, lo que podría llevar a fondos pasivos a reducir posiciones en oro y plata para ajustarse a nuevas ponderaciones a partir de esta semana.
La plata registró un avance de hasta 3,6 %, respaldada por el contexto general del mercado. En paralelo, en China, la empresa LONGi Green Energy Technology anunció que comenzará a reemplazar la plata por metales de menor costo en la fabricación de celdas solares, una señal de los esfuerzos del sector por mitigar el impacto del encarecimiento del metal.
En la última actualización, el oro subía 0,1 % hasta los USD 4.451,96 la onza en Londres, mientras que la plata avanzaba 1,7 % hasta los USD 77,90. El platino ganó 1 %, el paladio se mantuvo estable y el Bloomberg Dollar Spot Index registró un alza marginal del 0,1 %.
