Audiencia se convierte en escenario de discusión por lenguaje sexista
La audiencia contra el coronel Carlos Feria, parte del caso de Marelbys Meza, derivó en un intenso debate entre la defensa y el juez encargado del proceso. Se abordó el uso presuntamente irregular de pruebas de polígrafo aplicadas a una exniñera de Laura Sarabia. Los comentarios en la sala revelaron actitudes de género problemáticas, reabriendo el debate sobre la necesidad de un enfoque de género en el sistema judicial.
Incidente polémico durante la audiencia
Durante la presentación de argumentos, los abogados defensores cuestionaron la competencia de la justicia ordinaria, sugiriendo que debía ser manejada por la justicia penal militar. El juez rechazó esta solicitud y sugirió que la defensa estaba intentando ganar tiempo para que el caso prescriba. Esta negativa llevó a un aumento en el tono de los abogados, quienes fueron advertidos reiteradamente por el juez. En un momento tenso, este último hizo un comentario que desató la controversia: “No soy su hijo, ni soy su esposa para que usted me hable en ese tono”.
Críticas en redes sociales
El comentario del juez generó una oleada de críticas en redes sociales, donde muchos lo interpretaron como una apología a la violencia de género, cuestionando su idoneidad para manejar casos que involucran situaciones de abuso. Una usuaria mencionó que “con esta mentalidad se fallan casos de violencia y abuso”, enfatizando la urgencia de transformar el sistema judicial. Otros comentarios subrayaron que el respeto no debe imponerse mediante referencias a violencia intrafamiliar.
El contexto del caso de Marelbys Meza
Este caso gira en torno a Marelbys Meza, una trabajadora doméstica que habría sido sometida a tratos injustos por parte de uniformados en la residencia de Laura Sarabia, embajadora de Colombia en el Reino Unido. La naturaleza del caso hace que un enfoque de género sea esencial, dada la explotación y violencia que enfrentan muchas trabajadoras en situaciones similares.
Precedentes en la justicia colombiana
El debate sobre el lenguaje y su impacto en el sistema judicial no es nuevo en Colombia. En 2025, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca condenó a la justicia por revictimizar a una mujer mediante un lenguaje discriminatorio en sus sentencias. Este fallo fue un hito, subrayando cómo el lenguaje puede perpetuar estereotipos y violar derechos fundamentales, estableciendo al Estado como responsable.
La urgencia de transformar el enfoque de género
A pesar de estos avances, se observa que en muchos juzgados aún se utiliza un lenguaje que responsabiliza a las mujeres de manera violenta y sexista. Según cifras de la Red Nacional de Mujeres, más del 70% de las víctimas de violencia sexual en Colombia prefieren no denunciar por miedo a no ser creídas o a ser estigmatizadas. Ana María Rodríguez, directora de la Comisión Colombiana de Juristas, destacó la necesidad urgente de incorporar un enfoque de género que trascienda la retórica y impacte realmente las prácticas judiciales.
El camino por delante
El caso que involucró al coronel Feria no es aislado, sino parte de una cadena de incidentes que reflejan un sistema que necesita ser revisado y renovado. La discusión sobre el enfoque de género en las diligencias judiciales es crítica, y aunque hay llamados a la acción, el camino hacia un sistema más justo y equitativo para las mujeres en Colombia todavía es largo.

