El embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña, confirmó que no existe ninguna investigación ni expediente judicial en territorio estadounidense contra el presidente Gustavo Petro, y explicó cómo se logró concretar el reciente diálogo telefónico entre el mandatario colombiano y el expresidente Donald Trump.
Según detalló el diplomático, la llamada fue el resultado de meses de gestiones políticas y diplomáticas adelantadas desde la Embajada de Colombia en Washington, con el respaldo de distintos actores del Congreso y del Gobierno estadounidense. El papel decisivo lo cumplió el senador republicano Rand Paul, quien actuó como intermediario directo.
García-Peña señaló que durante el último año sostuvo reuniones con 32 senadores y 74 representantes a la Cámara, además de múltiples contactos con agencias del Ejecutivo estadounidense. Sin embargo, fue el senador Paul, legislador por Kentucky, quien logró establecer el puente final con Trump. El embajador explicó que el republicano, pese a sus diferencias con el expresidente, aceptó gestionar el acercamiento y consiguió que Trump diera luz verde a la conversación.
La confirmación de la llamada se dio el miércoles 7 de enero, cuando el senador informó que había logrado comunicarse con Trump y plantearle la necesidad de un diálogo directo con Petro. Posteriormente, se coordinó la agenda con el equipo del expresidente estadounidense y se concretó la conversación.
El embajador también destacó que otros esfuerzos previos contribuyeron a generar el ambiente adecuado, entre ellos las gestiones de la canciller Rosa Villavicencio, los contactos frecuentes con el embajador encargado John McNamara y los anuncios del Gobierno colombiano sobre su disposición a mantener la cooperación en la lucha contra el narcotráfico. Asimismo, mencionó el papel del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y la carta enviada previamente por Petro a Trump.
En cuanto a los pasos siguientes, García-Peña confirmó que Trump instruyó al secretario de Estado, Marco Rubio, para que el Departamento de Estado inicie contactos formales con la Cancillería colombiana. Ya se han intercambiado las primeras notas diplomáticas y comenzaron los acercamientos para definir fechas, logística y agenda de una eventual reunión presencial en Washington, aunque todavía no hay un calendario definido.
Frente a versiones que han circulado sobre supuestos procesos judiciales contra el presidente Petro en Estados Unidos, el embajador fue enfático: “No existe ningún proceso judicial contra el presidente Petro en Estados Unidos. Ninguno”. Agregó que tampoco hay investigaciones en Colombia y rechazó cualquier comparación con el caso del mandatario venezolano Nicolás Maduro, calificándolas como infundadas.
García-Peña subrayó que, más allá de las diferencias políticas que se puedan tener con Petro, no existe base alguna para vincularlo con actividades ilícitas, y recordó que el presidente ha dedicado su trayectoria a combatir y denunciar el narcotráfico.
Sobre una eventual inclusión del presidente, la primera dama Verónica Alcocer, el ministro del Interior Armando Benedetti y Nicolás Petro en la llamada “lista Clinton”, el embajador indicó que ese tema no fue abordado en la conversación del 7 de enero y que será materia de análisis en futuras instancias.
Respecto a la agenda bilateral, señaló que aún está por definirse, pero que temas como Venezuela, cooperación judicial, comercio, aranceles, vuelos de deportación y solicitudes de desclasificación de archivos históricos seguirán siendo asuntos clave en la relación entre ambos países.
Finalmente, García-Peña consideró que el diálogo entre Petro y Trump abre una nueva etapa en la relación bilateral y crea condiciones para destrabar otros temas que habían enfrentado dificultades. También anticipó que será natural que, en adelante, se produzcan encuentros directos entre la canciller colombiana y el secretario de Estado estadounidense para concretar la invitación formal al mandatario colombiano.
