Nuevo Centro de Emergencia para Niños Migrantes en Urabá
La Sociedad de Activos Especiales (SAE) ha destinado una propiedad en el Urabá antioqueño para el establecimiento del primer Centro de Emergencia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Este nuevo centro, que se denominará La Casa de la Esperanza, se enfocará en ofrecer atención a niños, niñas y adolescentes migrantes no acompañados, así como a aquellos que se encuentren en situaciones de riesgo.
Inversión Sustancial para la Atención de Menores
El ICBF ha realizado una significativa inversión que supera los COP 150 millones para la adecuación de las instalaciones y la dotación necesaria para el funcionamiento del centro. Según el organismo, esto garantiza un entorno digno y atención especializada para los menores que utilizarán sus servicios. Astrid Cáceres, directora del ICBF, destacó la importancia de este espacio: “Hemos encontrado, en este lapso, más de 100 niños y niñas migrantes que han transitado solos la ruta de migración. Ahora, con esta casa, van a tener un lugar seguro”.
Transformación Social de Bienes en Desuso
La propiedad, que ha sido evaluada en más de COP 73 millones, forma parte de un proceso más amplio de transformación social de bienes que estaban previamente relacionados con actividades ilícitas. Catalina Serrano, directora para la Democratización de Activos Inmuebles Urbanos de la SAE, resaltó que “los bienes del narcotráfico han sido recuperados para restablecer la sociedad y los derechos de los niños”.
Compromiso Institucional para la Protección Infantil
Serrano también enfatizó que existe un compromiso por parte de los directivos de las instituciones para asegurar que estos inmuebles no sean utilizados con fines ilícitos. “Está en cabeza de nosotros seguir acompañando y logrando que estas propiedades se pongan al servicio de la niñez y de quienes realmente lo necesitan”, añadió.
Importancia de la Nueva Iniciativa
La inauguración de La Casa de la Esperanza representa un paso importante en la atención a los menores en una región que ha visto un aumento considerable de la migración. Con esta iniciativa, se busca ofrecer no solo un refugio temporal, sino también un espacio donde los niños y niñas pueden recibir la atención necesaria para su desarrollo y bienestar emocional.
Conclusión
El establecimiento de este centro de emergencia refleja un esfuerzo conjunto entre la SAE y el ICBF por brindar protección y apoyo a uno de los grupos más vulnerables de la sociedad. La atención a los niños migrantes y en riesgo es una responsabilidad compartida que, con iniciativas como La Casa de la Esperanza, busca garantizar un futuro más seguro y esperanzador para todos ellos.

