El Congreso aplaza sesiones hasta después de la primera vuelta presidencial
El Congreso de Colombia ha decidido suspender las sesiones de plenaria tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado hasta la semana siguiente a la primera vuelta presidencial, que se celebrará el próximo 29 de mayo. Esta determinación se produce en un contexto en el que el país se encuentra enfocado en los comicios, y también afecta a la actividad legislativa en los días previos a las elecciones.
Decisiones clave en la Cámara
El anuncio en la Cámara fue realizado durante la plenaria étnica del 26 de mayo, donde se discutían materias relacionadas con las comunidades indígenas y afrocolombianas. A pesar del aplazamiento, se espera retomar la discusión sobre la jurisdicción agraria, un tema que ya ha conseguido ciertos consensos entre los legisladores. Esta sesión de la Cámara se reprogramó para el martes 2 de junio, justo 18 días antes del cierre del período legislativo.
Impacto en el Senado
En el Senado, el presidente Lidio García indicó que la sesión prevista para el 27 de mayo a las 3 p.m. también fue cancelada, sin que se tenga claridad sobre cuándo se reanudará el trabajo legislativo. Este parón se produce en medio de una intensa competencia electoral entre candidatos como Iván Cepeda, del Pacto Histórico, y Paloma Valencia, del Centro Democrático, ambos con representación en el Congreso y que buscan avanzar a la segunda vuelta el 21 de junio.
Cuestionamientos al futuro legislativo
La suspensión de las sesiones ha suscitado preocupación entre los congresistas sobre el futuro de varios proyectos decisivos, como la Jurisdicción Agraria del gobierno actual, la reforma al Icetex, el nuevo régimen del estatuto aduanero, y la creación del Ministerio de la Igualdad. Tanto Lidio García como Julián López, presidente de la Cámara, han señalado la falta de quórum como uno de los motivos principales que han impedido continuar con el trabajo legislativo en los últimos días.
Desafíos en medio de la coyuntura electoral
La proximidad de las elecciones ha marcado un impacto evidente en la dinámica del Congreso. La falta de sesiones ha llevado a los presidentes de ambas corporaciones a buscar concertar con las diferentes bancadas para asegurar la presencia de un mayor número de congresistas durante las plenarias. En este sentido, el desafío radica no solo en continuar con la agenda legislativa, sino también en garantizar que los proyectos de ley sean discutidos y aprobados en un ambiente marcado por la incertidumbre electoral.

