Anthony Joshua volvió a los rings con una victoria contundente al noquear a Jake Paul en el sexto asalto durante el combate realizado este viernes en Miami, un evento multimillonario transmitido por Netflix. El británico, excampeón de los pesos pesados, dejó a Paul con una doble fractura de mandíbula tras un poderoso derechazo que selló el duelo.
El enfrentamiento, pactado a ocho rounds, enfrentó a un Joshua de 36 años (1,98 m y 110 kg) con un Paul de 26 años (1,85 m y 98 kg), generando expectativas por la diferencia de experiencia y físico. A pesar de los intentos de Paul por evitar el contacto, Joshua dominó la pelea con su potencia y alcance, conectando 48 golpes efectivos frente a los 16 de su rival.
El momento decisivo llegó en el sexto asalto, luego de que Paul resistiera un conteo en el quinto. El golpe final no solo terminó con el combate, sino que dejó a Paul sangrando y consciente de la gravedad de su lesión. Tras la pelea, el youtuber fue sometido a cirugía para tratar la doble fractura de mandíbula, con la colocación de placas de titanio y la extracción de algunos dientes, quedando limitado a una dieta líquida por una semana.
Joshua, por su parte, destacó el esfuerzo de su rival y reconoció que esperaba haber terminado el combate antes: “Quería derribarlo y castigarlo, pero hay que darle crédito por haberse mantenido en pie”, declaró tras el triunfo. La victoria también le permitió lanzar un desafío público a su compatriota Tyson Fury, excampeón de los pesados, abriendo especulaciones sobre un posible enfrentamiento futuro.
Por su parte, Paul aseguró que tomará un descanso tras la derrota, la segunda de su carrera profesional, aunque confirmó su intención de regresar al ring. El combate también despertó críticas sobre el nivel de espectáculo ofrecido, especialmente en los primeros rounds, cuando el público del Kaseya Center mostró su frustración por la falta de intercambios significativos entre ambos púgiles.
Con esta victoria, Joshua retoma protagonismo en el panorama del boxeo de los pesos pesados, mientras que Jake Paul deberá concentrarse en su recuperación tras una lesión que marcará un antes y un después en su carrera.
