El gobierno del presidente Gustavo Petro prepara una alocución presidencial para la noche de este lunes, en la que se dará a conocer la cifra oficial del aumento del salario mínimo que regirá a partir de 2026. El anuncio está previsto para las 7:00 de la noche y se producirá luego de que fracasaran las mesas de concertación entre el Ejecutivo, los empresarios y las centrales obreras.
De acuerdo con fuentes de la Casa de Nariño, aunque no se logró un consenso entre las partes, el incremento que anunciará el mandatario sería de dos dígitos, una posibilidad que ha generado amplia expectativa y debate en distintos sectores económicos y políticos. En días recientes, incluso, circuló un borrador que planteaba un aumento del 23 por ciento, lo que avivó la controversia en torno a la viabilidad fiscal y el impacto inflacionario de una medida de esa magnitud.
El anuncio se da en un contexto marcado por la discusión sobre el decreto de emergencia económica impulsado por el Ejecutivo, el cual ha sido defendido por el propio presidente como una herramienta necesaria para garantizar condiciones de vida dignas a la población. En una alocución previa, Petro sostuvo que su administración busca darle un papel central al concepto de “salario mínimo vital”, el cual, según explicó, debe permitir cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y ajustarse a variables económicas más amplias que las tradicionalmente consideradas.
Durante esa intervención, que tuvo un tono político y de balance de gestión, el jefe de Estado afirmó que su gobierno ha sido el que más ha incrementado el salario mínimo en la historia reciente del país. Según cifras expuestas por el mandatario, entre 2023 y 2025 el salario mínimo acumuló un aumento del 17,7 por ciento, superando los incrementos registrados durante los gobiernos de Iván Duque y Juan Manuel Santos.
Para el Ejecutivo, este antecedente sirve de base para justificar un nuevo aumento significativo en 2026, aun cuando no se haya alcanzado un acuerdo en las mesas de concertación convocadas por el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino. En dichas negociaciones, el sector empresarial propuso un incremento de entre 7 y 8 por ciento, argumentando la necesidad de preservar la estabilidad económica y la generación de empleo, mientras que las centrales obreras plantearon un aumento del 16 por ciento, al considerar que el salario actual no compensa adecuadamente el costo de vida.
El anuncio presidencial coincide, además, con un momento de alta tensión política. Este lunes está programado un debate de control político en el Senado sobre el decreto de emergencia económica, al que fueron citados todos los ministros del gabinete. Sin embargo, el ministro del Interior, Armando Benedetti, informó que ninguno de los jefes de cartera asistirá a la sesión, al argumentar que aún no se ha cumplido el plazo legal de cinco días para responder el cuestionario de 22 preguntas enviado por el Congreso.
Así, el incremento del salario mínimo para 2026 se perfila como uno de los anuncios económicos y políticos más relevantes del cierre de año, con implicaciones directas tanto para millones de trabajadores como para el clima de confrontación entre el gobierno y los sectores que cuestionan sus decisiones en materia económica.
