La OPEP+ se inclinaría por conservar su estrategia actual y no modificar los volúmenes de producción de crudo cuando celebre su reunión de este fin de semana, en un escenario marcado por señales de sobreoferta global y una desaceleración en el crecimiento de la demanda.
Los principales integrantes de la alianza, encabezados por Arabia Saudita y Rusia, sostendrán una videoconferencia el próximo 4 de enero, en la que evaluarán si ratifican la decisión —adoptada inicialmente en noviembre— de pausar nuevos incrementos de producción durante el primer trimestre del año, luego de haber acelerado la restitución de suministro a comienzos de este año.
Esta política ya había sido confirmada en una reunión realizada a inicios de diciembre y, según delegados consultados, lo más probable es que vuelva a ser refrendada. Las fuentes solicitaron reserva de identidad, dado que se trata de discusiones internas.
Un mercado petrolero bajo presión
El contexto de la decisión es un mercado del petróleo tensionado. En lo corrido del año, los futuros del crudo acumulan una caída cercana al 17 %, encaminándose a su mayor retroceso anual desde la crisis generada por la pandemia en 2020. Este comportamiento obedece al aumento de la oferta tanto de la OPEP+ como de productores externos, sumado a una demanda mundial más débil.
Las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) apuntan a un superávit récord de crudo en 2026, mientras que la secretaría de la OPEP anticipa un excedente más moderado, pero igualmente significativo.
A este panorama se suma un entorno de creciente incertidumbre geopolítica. Venezuela, país miembro de la OPEP, ha comenzado a cerrar pozos luego de que la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, bloqueara exportaciones e incautara buques que transportaban crudo venezolano. Paralelamente, ataques de Ucrania contra infraestructura energética rusa y embarcaciones petroleras han elevado las tensiones, junto con otros focos de conflicto que involucran a países de la alianza.
Dentro del propio grupo también se han presentado roces. Las relaciones entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos se han visto afectadas públicamente en el contexto del conflicto en Yemen, con Riad pidiendo a Abu Dabi retirar su apoyo a determinados actores armados en la región.
Cabe recordar que en abril, Arabia Saudita y sus socios sorprendieron al mercado al acelerar la reversión de recortes de producción vigentes desde 2023, a pesar de que ya existían señales de un mercado ampliamente abastecido. En ese momento, la OPEP+ acordó devolver rápidamente al mercado un primer tramo de 2,2 millones de barriles diarios y avanzar de forma más gradual en un segundo segmento adicional. De este último, cerca de 1,2 millones de barriles diarios aún no han sido reintroducidos, en parte porque algunos países han tenido dificultades para elevar su producción hasta los niveles comprometidos.
