El precio del oro se mantuvo estable este martes en niveles cercanos a un nuevo récord, mientras los mercados financieros continúan atentos a los renovados cuestionamientos de la administración Trump contra la Reserva Federal, que han reavivado las dudas sobre la autonomía del banco central estadounidense.
El metal precioso se negoció alrededor de los USD 4.590 por onza, luego de haber subido cerca de 2 % en la jornada previa. Ese repunte se produjo después de que el presidente de la Fed, Jerome Powell, advirtiera que una eventual acusación en su contra formaría parte de los intentos por presionar a la entidad monetaria. El más reciente episodio de tensión impulsó nuevamente la estrategia de “venta de activos estadounidenses”, reflejada en la caída del dólar y en la liquidación de bonos del Tesoro a lo largo de toda la curva.
Las reiteradas exigencias del presidente Donald Trump para que se reduzcan las tasas de interés han puesto en entredicho la capacidad de la Reserva Federal para contener la inflación. Esto ha alimentado la llamada operación de devaluación, en la que los inversionistas se desprenden del dólar y de activos sensibles a riesgos políticos y fiscales. La investigación del Departamento de Justicia sobre Powell llevó incluso a legisladores republicanos y al secretario del Tesoro, Scott Bessent, a advertirle al presidente que una medida de ese tipo podría afectar negativamente a los mercados.
De acuerdo con David Wilson, director de estrategia de materias primas, la cercanía del fin del mandato de Powell —previsto para mayo— mantendrá la incertidumbre sobre la independencia de la Fed y el rumbo de las tasas de interés, factores que, en su opinión, seguirán influyendo de manera decisiva en el mercado del oro durante buena parte de 2026.
El metal dorado ya había alcanzado máximos históricos de forma consecutiva el año pasado, impulsado por las tensiones comerciales y geopolíticas, así como por las compras sostenidas de los bancos centrales. Analistas consideran que ese impulso podría prolongarse, en un contexto marcado por nuevos focos de inestabilidad internacional y el clima político en Estados Unidos.
Ole Hansen, estratega de Saxo Bank, señaló que una parte relevante de los movimientos recientes responde a flujos especulativos, especialmente de operadores que siguen tendencias alcistas y que suelen reducir rápidamente su exposición cuando los precios se revierten.
La plata, por su parte, avanzó tras haber registrado un salto de 6,7 % el lunes. El metal ha mostrado una elevada volatilidad, alimentada por el interés especulativo, y se anticipan nuevas oscilaciones, como lo refleja el aumento de la volatilidad implícita en las opciones a tres meses del principal ETF de plata.
En este contexto, CME Group anunció un cambio en la metodología para calcular los márgenes de los futuros de oro, plata, platino y paladio. A partir del cierre del martes, estos se fijarán como un porcentaje del valor nocional, en lugar de un monto fijo en dólares, como respuesta al aumento reciente de precios y a la mayor volatilidad.
La plata viene de cerrar un año excepcional, con buena parte de sus ganancias concentradas en el segundo semestre, cuando una reducción histórica de posiciones cortas y un fuerte apetito especulativo la llevaron a marcar máximos consecutivos. El repunte del oro, la preocupación por los aranceles estadounidenses y las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal también son vistos como factores de respaldo para este metal.
Citigroup proyecta que el oro podría alcanzar los USD 5.000 por onza y la plata los USD 100 por onza en los próximos tres meses. Según los analistas del banco, el mercado alcista se mantendría en el corto plazo, aunque advierten que una eventual moderación de los riesgos geopolíticos más adelante en el año podría reducir la demanda de refugio, especialmente en el caso del oro.
Hacia las 10:41 de la mañana en Londres, el oro al contado retrocedía levemente hasta los USD 4.585,90 por onza. El índice Bloomberg Dollar Spot avanzaba 0,1 %, mientras la plata subía 0,6 %. En contraste, el platino y el paladio registraban descensos.
