La renuncia de Angie Rodríguez a la Dirección del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) se produjo en un contexto de fuertes tensiones internas dentro del Gobierno. La ahora exfuncionaria anunció su dimisión irrevocable este miércoles a través de redes sociales y confirmó que asumirá, de manera formal, la gerencia del Fondo Adaptación, cargo que había sido foco de disputas recientes en el gabinete.
En lo corrido de 2026, cuando apenas se cumplen dos semanas del año, esta salida se convierte en la primera baja dentro del círculo más cercano al presidente Gustavo Petro. Rodríguez, quien llegó a ser considerada una de las figuras con mayor influencia del llamado “Gobierno del cambio”, deja el Dapre tras una serie de choques con otros altos funcionarios.
Horas antes de su anuncio, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, reiteró públicamente las críticas que venía formulando sobre la gestión de Rodríguez en el Fondo Adaptación. Incluso aseguró que, tras esos enfrentamientos, fue retirado de un grupo de comunicaciones del gabinete. El Fondo, además, ha estado bajo escrutinio por presuntas irregularidades en la asignación de contratos, con advertencias de organismos de control sobre posibles prácticas de corrupción, favoritismos y obstáculos a labores de interventoría.
Mientras Rodríguez cuestionó la ejecución de Carrillo al frente de la UNGRD, este negó los señalamientos y llegó a presentar una denuncia por presunto acoso laboral contra la entonces directora del Dapre ante la Defensoría del Pueblo.
Las fricciones no se limitaron a ese frente. También se sumaron diferencias con José Raúl Moreno, jefe de despacho presidencial, quien asumió el cargo a mediados de agosto en reemplazo de Alfredo Saade, hoy embajador en Brasil. Su llegada alteró el equilibrio interno en el manejo de la agenda presidencial, lo que derivó en tensiones visibles, incluso durante desplazamientos y actos oficiales en los que ambos acompañaban por separado al mandatario.
Otro episodio de roce se dio con el regreso a la Casa de Nariño de José Alexis Mahecha, exdirector administrativo de la Presidencia, quien había salido previamente tras desacuerdos con Rodríguez. Su reincorporación, avalada por el presidente Petro para un nuevo cargo dentro de la Agencia del Inspector General de Tributos, Rentas y Contribuciones Parafiscales, fue objetada por la directora del Dapre. Aunque el presidente destrabó la situación, el episodio dejó huellas en la relación entre ambos.
Con la salida de Rodríguez, el Dapre suma su quinto relevo en este gobierno. Antes pasaron por ese despacho Mauricio Lizcano, hoy precandidato presidencial; Carlos Ramón González, investigado por su presunta participación en el escándalo de la UNGRD y actualmente fuera del país; Laura Sarabia, hoy embajadora en el Reino Unido; y el exvicecanciller Jorge Rojas. Todos fueron funcionarios de estrecha confianza del presidente y varios abandonaron el cargo en medio de controversias.
Rodríguez llegó al Dapre con un perfil discreto. Provenía del equipo del ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, con quien trabajó desde la Alcaldía de Bogotá en 2014, durante la administración de Petro como alcalde. A diferencia de otros nombramientos, su designación fue bien recibida por sectores del llamado “purasangre” del progresismo.
Administradora pública de profesión, cuenta con especialización en gestión pública y una maestría en derechos humanos, transición y posconflicto. Su trayectoria incluye pasos por el Ministerio de Trabajo, la OEI, el Concejo de Bogotá, la Contraloría General y labores de asesoría legislativa en el Senado. Durante su gestión en el Dapre, fue reconocida por facilitar canales de diálogo directo entre el presidente, el gabinete y la bancada del Pacto Histórico.
Con menos de ocho meses restantes de Gobierno, la salida de Rodríguez se da en un momento clave para la administración Petro, que busca consolidar su proyecto político. El movimiento abre la puerta a nuevos ajustes en el gabinete y evidencia fisuras dentro del equipo más cercano al jefe de Estado.
