Colombia inició oficialmente su participación como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tras la ceremonia de instalación de su bandera en ese órgano. La embajadora Leonor Zalabata Torres, representante permanente del país ante la ONU, aseguró que la delegación colombiana llevará un mensaje enfocado en el diálogo, la justicia, la inclusión y la verdad.
El acto contó con la presencia de los demás países que también asumieron este rol: Bahréin, República Democrática del Congo, Letonia y Liberia. Estas naciones ejercerán sus funciones durante un periodo de dos años. Para Colombia, esta es la octava ocasión en la que integra el Consejo de Seguridad, siendo su participación más reciente la correspondiente al periodo 2026-2027.
Durante su intervención, Zalabata destacó el carácter histórico de su designación, al señalar que es la primera mujer indígena en representar a Colombia ante este organismo. En ese sentido, afirmó que su nombramiento refleja el compromiso del presidente Gustavo Petro con una ONU más plural y con una representación más incluyente.
La embajadora indicó que el país compartirá su experiencia en la construcción de paz y reiteró que el diálogo es la principal herramienta para superar los conflictos. También reconoció que Colombia asume esta responsabilidad en un escenario internacional complejo, marcado por la crisis climática y el aumento de tensiones en distintas regiones, como Haití y Palestina.
El alcance del rol de Colombia en el Consejo de Seguridad
El periodo de dos años en el Consejo implica que la representación colombiana podría variar según los cambios políticos internos. Desde el actual Gobierno, se ha planteado la intención de posicionar al país como un actor relevante en las discusiones y decisiones sobre conflictos internacionales, priorizando la protección de la vida y promoviendo una visión más amplia de la cooperación global.
Desde la Cancillería, se señaló que esta designación permitirá a Colombia participar de manera activa en decisiones relacionadas con la paz y la seguridad internacionales, incluidos conflictos armados, crisis humanitarias, misiones de paz y otros asuntos de alcance global.
En el Consejo de Seguridad se definen, entre otros temas, aspectos clave del acompañamiento de la ONU al proceso de paz firmado en 2016. Allí se establece el mandato de la Misión de Verificación, encargada de supervisar la implementación del acuerdo con las extintas Farc-EP.
Si bien Colombia no puede votar en decisiones que la afecten directamente, su participación puede resultar determinante en los debates relacionados con ese proceso. En 2025, en medio de tensiones con Estados Unidos, el mandato de la misión fue reducido, eliminando la verificación de sanciones de la Jurisdicción Especial para la Paz y del capítulo étnico del Acuerdo.
