La derrota del París Saint-Germain por 2-1 frente al Sporting de Lisboa dejó mucho más que un golpe deportivo en la UEFA Champions League. En la rueda de prensa posterior al partido, Luis Enrique protagonizó una de sus comparecencias más tensas desde que dirige al conjunto parisino, visiblemente molesto por el resultado y el desarrollo del encuentro.
“El fútbol es un deporte de mierda”, lanzó el entrenador español sin rodeos, en una declaración que rápidamente dio la vuelta al mundo. Para el técnico del vigente campeón de Europa, el marcador no reflejó lo sucedido en el campo. “Es el mejor partido que hemos hecho como visitantes esta temporada”, insistió, minimizando el impacto del triunfo portugués.
La gran figura de la noche fue el colombiano Luis Javier Suárez, autor de los dos goles del Sporting y protagonista absoluto de una actuación histórica. Sin embargo, Luis Enrique evitó resaltar el mérito del rival y centró su análisis en lo que consideró una sucesión de circunstancias adversas, entre ellas, la anulación de dos goles a su equipo.
Un discurso que se repite
Las palabras del técnico asturiano evocaron episodios recientes. Tras perder la final del Mundial de Clubes 2025 frente al Chelsea en Estados Unidos, Luis Enrique ya había generado debate al afirmar que en el deporte “no existen perdedores, sino subcampeones”. Aquella vez, el PSG fue superado con claridad por el conjunto inglés, pese a llegar como campeón de Europa.
Desde ese revés, el equipo parisino no ha logrado recuperar la regularidad que lo caracterizó en la temporada anterior. En la actual Champions League, su clasificación directa a los octavos está en riesgo, mientras que en la Ligue 1 marcha segundo, lejos de la contundencia mostrada en campañas recientes.
A esto se suma la eliminación temprana en la copa nacional, donde cayó 1-0 en el Parque de los Príncipes frente al París FC, un equipo recién ascendido, en un resultado que profundizó las dudas sobre el momento del plantel.
Una noche consagratoria para Suárez
El encuentro en Lisboa fue un reflejo de esa irregularidad. Tras un primer tiempo sin goles y con decisiones arbitrales polémicas, Luis Javier Suárez abrió el marcador al minuto 73, aprovechando un rebote en el área luego de un tiro de esquina. La reacción del PSG fue inmediata: cinco minutos más tarde, Khvicha Kvaratskhelia igualó el partido con un remate de gran factura.
Cuando parecía que el duelo se encaminaba al empate, el Sporting volvió a golpear. En el minuto 90, un disparo de Francisco Trincão obligó al arquero parisino a dar rebote, que Suárez capitalizó de cabeza para sellar el 2-1 definitivo y completar una actuación memorable.
La victoria refuerza al Sporting en la competencia continental y consagra al delantero colombiano como uno de los nombres propios de la jornada, mientras que el PSG y Luis Enrique suman presión en un momento delicado de la temporada europea.
