Un nuevo informe presentado por la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) y el Centro Regional de Estudios de EnergÃa (CREE) advierte que la situación del gas natural en Colombia es delicada y podrÃa agravarse en los próximos años. El estudio, titulado Un balance de gas centrado en el usuario, analiza distintos escenarios y concluye que el paÃs enfrenta un riesgo elevado de déficit, especialmente entre 2026 y 2027.
Colombia importa gas desde 2016 para respaldar la generación de energÃa en plantas térmicas. Sin embargo, desde diciembre de 2024 las importaciones también son necesarias para cubrir la demanda de hogares, comercios y vehÃculos, debido a que la producción nacional ya no es suficiente.
Según Camilo Sánchez, presidente de Andesco, aunque el Gobierno ha cuestionado a las empresas del sector por el incremento en las tarifas —e incluso la Superintendencia de Servicios Públicos abrió investigaciones—, los datos muestran que la dependencia del gas importado es inevitable. Para 2025, el déficit de oferta local se estima en cerca del 23 %, de acuerdo con cifras del sector.
Sánchez subrayó que la planta de importación de Cartagena (SPEC), actualmente la única operativa en el paÃs, ha sido clave para evitar racionamientos de gas.
Por su parte, Tomás González, director del CREE, explicó que el problema tiene un origen estructural. Las reservas de gas pasaron de 13,6 años en 2010 a apenas 5,9 años en 2024, lo que representa una reducción del 57 %. Aunque aclaró que esta caÃda no puede atribuirse exclusivamente al actual Gobierno, sà señaló que algunas decisiones recientes han impactado negativamente al sector.
El informe indica que la necesidad de importar gas no solo continuará, sino que aumentará en los próximos años. Esto ha presionado al alza los precios internos y, según los analistas, es probable que esta tendencia se mantenga mientras persista la dependencia del mercado internacional.
Una de las principales novedades del estudio es su metodologÃa, que incorpora la incertidumbre del mercado y evalúa miles de escenarios posibles. En total, se analizaron 12.000 escenarios bajo tres condiciones de demanda térmica: baja (años lluviosos), promedio y alta (años secos).
Los resultados muestran un panorama complejo:
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Con baja demanda térmica: el riesgo de déficit serÃa del 34 % en 2026 y del 53 % en 2027.
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Con demanda promedio: el déficit aparecerÃa en el 39,1 % de los casos en 2026 y en el 58,3 % en 2027.
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Con alta demanda térmica: el riesgo aumentarÃa al 53,1 % en 2026 y al 69,6 % en 2027.
La conclusión central es que el riesgo de desabastecimiento en esos años es elevado y que se requerirá una capacidad adicional significativa para mitigarlo.
En cuanto a soluciones, el informe plantea que, para garantizar el suministro con un nivel de confiabilidad del 99 % en 2027, se necesitarÃan cerca de 500 millones de pies cúbicos diarios adicionales de capacidad de importación.
Actualmente, existen 14 proyectos de importación en etapa de estructuración o construcción. De concretarse, estos permitirÃan alcanzar una capacidad cercana a los 2.500 millones de pies cúbicos diarios, sin incluir eventuales proyectos costa afuera, la importación desde Venezuela ni el uso del fracking, técnica que los gremios consideran necesario revisar, aunque hoy no hay iniciativas activas en el paÃs.
Sobre la opción venezolana, Sánchez advirtió que no es viable en el corto plazo. Además de las sanciones que pesan sobre PDVSA, el gasoducto binacional requiere reparaciones en al menos dos kilómetros y adecuaciones que tardarÃan entre dos y cuatro años.
González también alertó sobre la ausencia de un marco regulatorio claro para las terminales de importación de gas, lo que genera incertidumbre, riesgos de sobreinversión, subutilización de infraestructura y concentración del mercado. El informe propone una regulación que defina la capacidad necesaria del sistema, promueva el acceso abierto a la infraestructura, establezca precios regulados para proyectos que opten por ese esquema y deje otros bajo riesgo privado.
Finalmente, Andesco destacó la importancia de la subasta del cargo por confiabilidad, para la cual las empresas deberán manifestar interés antes del 30 de enero. No obstante, Sánchez señaló que persiste un ambiente de incertidumbre para los inversionistas, en medio de cambios regulatorios recientes, como la contribución del 2,5 % sobre las utilidades antes de impuestos impuesta durante la emergencia económica para apoyar a la empresa Air-e.
