Trump vuelve a advertir a Irán: “El margen se agota y la próxima respuesta será más dura”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles una nueva advertencia a Irán y aseguró que el tiempo para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear está llegando a su fin. El mandatario insistió en que Teherán debe sentarse a negociar, aunque desde la República Islámica rechazan cualquier diálogo condicionado por amenazas militares.

Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de alta tensión regional, luego de la participación de Washington en la guerra de 12 días entre Israel e Irán el pasado mes de junio y en medio de una severa represión de protestas internas en territorio iraní. El presidente estadounidense no descartó la posibilidad de nuevas acciones militares contra el país persa.

Actualmente, un grupo de ataque aeronaval de Estados Unidos, liderado por el portaaviones USS Abraham Lincoln, permanece desplegado en aguas del Medio Oriente. Al mismo tiempo, siguen conociéndose cifras alarmantes sobre la represión de manifestaciones que estallaron a finales de diciembre.

De acuerdo con un balance actualizado de la Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, se han verificado 6.221 muertes, en su mayoría manifestantes abatidos por fuerzas de seguridad. Además, al menos 42.324 personas han sido detenidas, mientras se investigan 17.091 posibles fallecimientos adicionales. La verificación de los hechos se ha visto obstaculizada por los bloqueos de internet impuestos por las autoridades iraníes.

Mensaje directo desde la Casa Blanca

En una publicación en su red social Truth Social, Trump evitó referirse directamente a las protestas, pero volvió a centrar su discurso en el programa nuclear iraní, que Estados Unidos sospecha podría tener fines militares.

“Esperamos que Irán se siente pronto a negociar un acuerdo justo y equilibrado: sin armas nucleares”, escribió el mandatario. Al recordar los ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes el año pasado, agregó una advertencia contundente: “El tiempo se acaba. El próximo será mucho peor”.

En paralelo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó sobre la deportación de tres exintegrantes de la Guardia Revolucionaria iraní que habrían ingresado de manera irregular a territorio estadounidense.

Escenarios de confrontación y reacción regional

Analistas internacionales consideran que Washington podría optar por ataques selectivos contra instalaciones militares o incluso contra figuras clave del liderazgo iraní, incluido el entorno del ayatolá Ali Jamenei, como parte de una estrategia para debilitar el sistema político instaurado tras la revolución islámica de 1979.

Desde Teherán, la respuesta ha sido clara. El canciller iraní, Abás Araqchi, afirmó que negociar bajo presión militar no es viable. “La diplomacia basada en amenazas no puede ser eficaz ni productiva”, señaló en declaraciones televisadas.

En el ámbito regional, Turquía instó a Estados Unidos a privilegiar el diálogo, mientras que Arabia Saudita aseguró a Irán que no permitirá que su territorio sea utilizado para lanzar ataques contra la República Islámica.

Llamados a bajar la tensión

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, sostuvo conversaciones con el primer ministro y canciller de Catar, Mohamed bin Abdulrahman Al Thani. Desde Doha se reiteró el respaldo a iniciativas que busquen reducir la escalada y promover soluciones pacíficas que fortalezcan la estabilidad regional.

En Teherán, sin embargo, el ambiente sigue siendo hostil. Periodistas internacionales reportaron la instalación de vallas publicitarias que muestran ataques iraníes contra un portaaviones estadounidense, acompañadas de consignas del ayatolá Jamenei contra Washington.

Persisten las denuncias por violaciones de derechos humanos

HRANA denunció que la represión continúa, con allanamientos en hospitales para identificar manifestantes heridos y la difusión de confesiones forzadas a través de la televisión estatal, lo que describen como una nueva fase de la ofensiva de seguridad.

Además, el poder judicial iraní informó sobre la ejecución de un hombre detenido en abril de 2025, acusado de espiar para el servicio de inteligencia israelí, el Mosad. Organizaciones de derechos humanos estiman que al menos 12 personas han sido ejecutadas por cargos similares tras el conflicto de junio con Israel.

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