Un operativo de gran escala realizado simultáneamente en 124 cárceles colombianas permitió al Inpec y al Ministerio de Justicia incautar más de mil celulares, drogas, licor y armas artesanales. La intervención tuvo como objetivo frenar la extorsión y otras actividades ilícitas que afectan la seguridad dentro y fuera de los centros penitenciarios, informó la cartera de justicia.
La operación fue coordinada desde el Complejo Carcelario y Penitenciario La Picota, en Bogotá, bajo la dirección del ministro encargado de Justicia, Andrés Idárraga, y el director general del Inpec, teniente coronel Daniel Fernando Gutiérrez Rojas. En total, participaron 3.900 funcionarios del Cuerpo de Custodia y Vigilancia.
“El Gobierno avanza en la humanización del sistema penitenciario, pero esta debe combinarse con seguridad. Queremos garantizar condiciones dignas para las personas privadas de la libertad, sin permitir que se continúe delinquiendo desde las cárceles”, señaló Idárraga.
Resultados del operativo
Durante la intervención, fueron requisadas 22.000 personas privadas de la libertad en 170 pabellones del país. Según el Ministerio de Justicia, los hallazgos incluyen:
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1.320 teléfonos celulares
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1.700 tarjetas SIM
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450 litros de licor
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480 armas blancas de fabricación artesanal
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427 kg de drogas
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COP 3 millones en efectivo
El teniente coronel Gutiérrez destacó que estas acciones buscan restablecer el orden dentro de los establecimientos de reclusión y enviar un mensaje claro a la sociedad: el Estado está tomando medidas firmes para impedir que las cárceles se conviertan en centros de criminalidad organizada.
