Luego del fallecimiento del representante a la Cámara por la curul de paz del Catatumbo, Diógenes Quintero, se puso en marcha el procedimiento constitucional que define quién debe asumir su escaño en el Congreso de la República. La vacante se produjo tras el accidente aéreo de Satena, ocurrido el 28 de enero en el municipio de La Playa de Belén, en Norte de Santander.
De acuerdo con la normativa vigente, cuando un congresista muere durante el ejercicio de su mandato, la curul debe ser ocupada por el siguiente aspirante en la lista con la que fue elegido. En este caso, la responsabilidad recaerá en Amanda López Hernández, quien obtuvo el segundo lugar en la lista presentada por la Asociación de Familias Desplazadas de Hacarí (Asofadhaca) para las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (Citrep) en las elecciones legislativas de 2022.
El proceso para que López Hernández asuma formalmente el cargo está sujeto a la declaratoria oficial de la vacancia por parte de la Cámara de Representantes y a la correspondiente certificación del Consejo Nacional Electoral. Una vez se completen estos trámites, podrá posesionarse para culminar el periodo legislativo, en un contexto marcado por los desafíos de la implementación del acuerdo de paz y la atención a las comunidades víctimas del conflicto en el Catatumbo.
López Hernández es víctima de desplazamiento forzado y ha participado activamente en procesos organizativos de familias desplazadas en Hacarí, uno de los municipios más afectados por la violencia armada en el departamento. Su eventual llegada al Congreso se da en medio del luto que atraviesa la región tras la muerte de Quintero, quien había logrado posicionar una agenda enfocada en derechos humanos, paz territorial y representación de las víctimas.
Según la información disponible, la futura congresista no registra antecedentes disciplinarios, fiscales ni judiciales, ni reporta contratos con el Estado o sanciones de tránsito.
El siniestro aéreo que cobró la vida de Diógenes Quintero también dejó 14 víctimas mortales adicionales, entre ellas Carlos Salcedo, quien había sido candidato a esa curul, así como integrantes de equipos de trabajo.
Quintero, abogado y defensor de derechos humanos nacido en Hacarí, se consolidó como una de las voces más visibles en el Congreso en representación de una de las zonas históricamente más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.
Esposa de Quintero anuncia que continuará su legado político
Durante un acto público realizado en Ocaña en homenaje a la memoria del congresista fallecido, su esposa, Diana Riveros, manifestó su intención de dar continuidad a las banderas políticas que él impulsó.
“Tu memoria y tu proyecto de vida ahora son los nuestros y los llevaré adelante con el mismo fuego con el que tú lo hacías, con esa fuerza y esa humanidad (…) trabajaré por este departamento con el mismo amor con el que tú lo hacías”, expresó Riveros ante los asistentes.
Al momento de su fallecimiento, Quintero se encontraba en plena campaña electoral, con la intención de repetir curul en la Cámara de Representantes, esta vez como candidato por el Partido de la U.
En ese contexto, el representante a la Cámara y aspirante al Senado Wilmer Carrillo, quien acompañaba a Quintero en actividades proselitistas, realizó una entrega simbólica de banderas e invitó públicamente a Diana Riveros a integrarse a su fórmula como candidata a la Cámara de Representantes.
