Juan Carlos Rodríguez Vargas, primo de la menor Sara Michel Vargas, fue sentenciado a más de 27 años de prisión por su participación en los hechos que derivaron en la desaparición de la niña de 11 años. Además, enfrenta un segundo proceso judicial por su presunta implicación en el delito de feminicidio agravado.
En la mañana de este 4 de febrero se conoció una nueva determinación judicial relacionada con el caso de Sara Michel Vargas, la menor que fue reportada como desaparecida y posteriormente asesinada en diciembre de 2024 en el municipio de Sogamoso, Boyacá. El Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo confirmó, en segunda instancia, la condena de 27 años de cárcel impuesta a Juan Carlos Rodríguez Vargas, familiar cercano de la víctima, por el delito de desaparición forzada.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía, en la madrugada del 25 de diciembre de 2024, tras una discusión familiar, Sara Michel salió de su casa. En el sector de Vanegas, en Sogamoso, fue abordada por su primo Juan Carlos Rodríguez Vargas, quien se movilizaba en motocicleta y la trasladó hasta un punto ubicado en la vereda El Ciral.
Luego de que la familia denunciara la desaparición de la menor, las autoridades iniciaron las labores de búsqueda y adelantaron interrogatorios a varios allegados, entre ellos Rodríguez Vargas. En un primer momento, el hombre negó conocer el paradero de la niña y aseguró no haberla visto ni haber tenido contacto con ella.
Durante 17 días, familiares y autoridades siguieron distintas pistas hasta que el cuerpo sin vida de Sara Michel fue encontrado el 12 de enero de 2025 en un lugar conocido como Venecia, cercano al sector de Vanegas. Según la Fiscalía, Juan Carlos Rodríguez Vargas “habría causado la muerte de la menor de manera violenta y posteriormente abandonado su cuerpo en una zona boscosa”.
El 17 de enero de 2025, cinco días después del hallazgo, Rodríguez Vargas fue capturado. En febrero de ese mismo año, durante la audiencia de imputación de cargos, aceptó su responsabilidad en el delito de desaparición forzada, lo que derivó en una condena de 27 años y siete meses de prisión. Aunque la defensa apeló la decisión, el Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo dejó la sentencia en firme.
Paralelamente, contra Rodríguez Vargas continúa un segundo proceso judicial por el delito de feminicidio agravado, cargo que también le fue imputado por la Fiscalía, pero que no aceptó. Mientras avanza esa investigación, el condenado permanecerá privado de la libertad cumpliendo la pena ya impuesta.
