Los ingresos por ventas externas de bienes vinculados al carbón descendieron 31,8 %. Fenalcarbón señala que el panorama, explicado por la caída de los precios internacionales y por decisiones tributarias internas, pone en riesgo la sostenibilidad del sector.
El reporte de exportaciones a diciembre de 2025 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) evidenció una canasta exportadora con mayor participación de productos no minero-energéticos. La disminución en los envíos de combustibles y bienes de las industrias extractivas fue compensada por el crecimiento del sector agropecuario, de alimentos y bebidas, así como por el aporte de las manufacturas, lo que permitió sostener el valor total de las exportaciones del país.
Durante el año pasado, las exportaciones colombianas alcanzaron USD 50.199,9 millones, lo que representó un incremento de 1,3 % frente a 2024. Este resultado estuvo impulsado por el desempeño de los productos agropecuarios, alimentos y bebidas, que registraron un crecimiento anual de 33,2 % y alcanzaron una participación del 30,5 % del total exportado. Las manufacturas, por su parte, avanzaron 4,8 % y concentraron el 22 % de la canasta.
En contraste, los combustibles y productos de las industrias extractivas presentaron una contracción de 17,9 % en el acumulado anual, aunque se mantuvieron como el grupo con mayor peso dentro de las exportaciones, con una participación del 38,2 %.
En este contexto, las exportaciones de productos asociados al carbón disminuyeron 21,2 % en volumen y 31,8 % en valor frente a 2024.
La Federación Nacional de Productores de Carbón (Fenalcarbón) afirmó que el exceso de inventarios a nivel mundial, la reducción de los precios internacionales del carbón y el coque, junto con las medidas tributarias y administrativas adoptadas en Colombia en los últimos tres años, “han deteriorado la competitividad de la industria, con un impacto grave sobre la economía nacional”.
Según el gremio, en los dos últimos años la producción ha caído 19 %, lo que equivale a cerca de 10 millones de toneladas. Fenalcarbón atribuye este retroceso tanto a la disminución del 20 % en los precios internacionales como a las políticas tributarias y administrativas del gobierno de Gustavo Petro, entre ellas la sobretasa permanente del 10 %, el impuesto adicional del 1 % a las ventas de carbón —que quedó suspendido tras la decisión de la Corte Constitucional de levantar la emergencia económica— y el incremento de la autorretención en la fuente, que afecta el flujo de caja de las empresas.
El gremio también sostiene que la reducción de las exportaciones ha provocado una pérdida significativa de empleos en toda la cadena productiva y una menor demanda de transporte de carga. De acuerdo con Fenalcarbón, estas condiciones han “presionado la inflación logística por la disminución de la carga de compensación desde el interior hacia los puertos” y han implicado una reducción del 29 % en las regalías y contraprestaciones que los municipios y departamentos esperaban recibir en 2025.
“El incremento de costos, muchos de ellos indexados al salario mínimo, sumado a mayores gastos logísticos de transporte y operación, pone en riesgo la viabilidad de cientos de empresas. El carbón significa empleo, estabilidad y desarrollo para miles de familias. Más que celebrar, el país debería preocuparse, porque la caída de las exportaciones representa un golpe social y económico para las regiones productoras”, señaló Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón.
Finalmente, el gremio advirtió que esta coyuntura compromete la sostenibilidad de un sector que en 2023 generó 130.000 empleos directos y cerca de 650.000 puestos de trabajo a lo largo de toda la cadena, especialmente en departamentos como Boyacá, Norte de Santander, Santander, Cundinamarca, Antioquia, Córdoba, La Guajira y Cesar.
