Alcalde de Buenos Aires, Cauca, solicita apoyo del Gobierno tras ataques de disidencias de las Farc

Luego de los recientes ataques armados perpetrados en el municipio de Buenos Aires, en el norte del Cauca, el alcalde Pedro Peña se desplazó a Bogotá para gestionar apoyo del Gobierno Nacional ante los graves daños dejados por las acciones violentas atribuidas a las disidencias de las Farc comandadas por alias Iván Mordisco.

Los hechos ocurrieron el pasado martes 16 de diciembre y afectaron de manera directa la infraestructura institucional del municipio. Como resultado de los ataques, quedaron destruidas la estación de Policía, la Casa de Justicia y la sede del Banco Agrario, instalaciones consideradas estratégicas para la seguridad, el acceso a la justicia y la actividad económica local.

Según explicó el mandatario local, la reconstrucción de la estación de Policía y de la Casa de Justicia requeriría una inversión cercana a los COP 20.000 millones. Con ese panorama, Peña sostuvo una reunión con el ministro del Interior, Armando Benedetti, con el objetivo de concertar ayudas económicas que permitan iniciar cuanto antes la recuperación del municipio.

Tras el encuentro, el ministro Benedetti aseguró que el Gobierno buscará los recursos necesarios, en coordinación con el Ministerio de Hacienda, para avanzar en la reconstrucción de las infraestructuras afectadas y atender las consecuencias del ataque armado.

Desde el Ejecutivo también se pronunciaron otras altas autoridades. La vicepresidenta Francia Márquez rechazó de manera enfática los hechos de violencia y advirtió que el Estado no puede permitir que “grupos armados al margen de la ley impongan el terror” en los territorios. En ese sentido, pidió al ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, adoptar medidas inmediatas para reforzar la seguridad de la población.

“Estos hechos merecen todo el repudio de la sociedad. Le solicité respetuosamente al ministro de Defensa reforzar la seguridad y restablecer el orden público”, afirmó Márquez, quien además insistió en la necesidad de fortalecer las labores de inteligencia para prevenir nuevos ataques y facilitar la captura de los responsables.

La vicepresidenta también expresó su solidaridad con las familias de los subintendentes Jorge Leonardo Gómez Ochoa y Róber Stiven Melo Londoño, asesinados en Cali, así como con las comunidades afectadas por la escalada violenta en el suroccidente del país.

Por su parte, el presidente Gustavo Petro lanzó una advertencia directa a las disidencias lideradas por Iván Mordisco. El mandatario señaló que, de persistir los ataques contra la población civil, el Gobierno evaluaría la reanudación de la fumigación con glifosato como parte de la estrategia contra el narcotráfico.

“Poner banderas e incluso explosivos es una muestra de debilidad militar, no de fortaleza. Las fuerzas de Iván Mordisco hacen parte de la junta del narcotráfico y, aunque tienen capacidad de reposición, su frente en Arauca fue prácticamente destruido”, escribió el jefe de Estado.

Mientras avanzan las gestiones ante el Gobierno Nacional, las autoridades locales y nacionales buscan contener una nueva escalada de violencia en el Cauca, una de las regiones más golpeadas por la presencia de grupos armados ilegales y economías ilícitas.

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