Alto mando militar se despliega en Cauca tras ataques armados en Buenos Aires

Luego de una jornada de violencia que se prolongó por más de diez horas en el municipio de Buenos Aires, norte del Cauca, la cúpula de las Fuerzas Militares se trasladó a la región para liderar directamente la respuesta contra las disidencias de las Farc que operan en el departamento.

El comandante de las Fuerzas Militares, almirante Francisco Cubides, arribó a Popayán acompañado por los jefes de Operaciones e Inteligencia, con el propósito de evaluar el deterioro del orden público y ajustar la estrategia militar en coordinación con la Policía Nacional.

De acuerdo con información oficial, la presencia del alto mando busca intensificar la ofensiva contra las estructuras armadas vinculadas a alias “Iván Mordisco”, señaladas de provocar temor entre la población civil en los últimos días. Las operaciones se concentrarán especialmente en los frentes Carlos Patiño, Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, este último responsabilizado por el ataque ocurrido el pasado 16 de diciembre en Buenos Aires.

Las Fuerzas Militares señalaron que el despliegue apunta a asegurar corredores estratégicos en el norte del Cauca y reforzar la presencia institucional en zonas donde la actividad armada ilegal ha aumentado.

Hostigamientos prolongados y daños a infraestructura

La Policía confirmó que ocho uniformados resultaron heridos durante los hostigamientos registrados el 16 de diciembre, los cuales se extendieron desde las primeras horas de la mañana hasta media tarde. Según reportes de inteligencia, el ataque habría sido dirigido por alias “Max Max”, presunto cabecilla del frente Jaime Martínez, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las Farc.

Durante la ofensiva se lanzaron explosivos contra la estación de Policía y otras edificaciones del casco urbano. Dos agentes sufrieron heridas de gravedad por esquirlas, mientras que otros seis presentaron lesiones por aturdimiento. Todos fueron evacuados a la Clínica Valle del Lili, en Cali, donde reciben atención médica especializada.

Los enfrentamientos dejaron daños considerables en la estación policial, viviendas cercanas, la sede del Banco Agrario y el edificio de la Alcaldía municipal. Las autoridades calificaron los hechos como una violación grave al derecho internacional humanitario, al involucrar ataques indiscriminados contra infraestructura civil.

Contexto regional y respuesta inmediata

En paralelo, las autoridades mantienen seguimiento a un paro armado anunciado entre el 9 y el 30 de diciembre por el frente Carolina Ramírez del EMC en los departamentos de Caquetá y Putumayo. Aunque se investiga si existe relación entre esa acción y los hechos de Buenos Aires, por ahora no hay confirmación oficial.

El mismo día del ataque, el comandante del Ejército, general Luis Emilio Cardozo, y el director de la Policía, general William Rincón, se desplazaron al municipio para coordinar las operaciones en terreno. Según informó Rincón, los disidentes abandonaron varios cilindros explosivos y una volqueta cargada con munición y dinamita, elementos que fueron destruidos de forma controlada por unidades especializadas.

Las autoridades reiteraron que continuarán las acciones de inteligencia y judicialización para identificar a los responsables y restablecer las condiciones de seguridad en la zona.

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