Caimanes de Barranquilla dio un paso firme hacia un nuevo campeonato tras imponerse 3-2 a Tigres de Cartagena en el segundo juego de la final de la Liga Profesional de Béisbol de Colombia. El encuentro se disputó en el estadio Édgar Rentería, escenario donde el conjunto barranquillero volvió a exhibir solidez y carácter competitivo.
Con este resultado, la novena atlanticense tomó una ventaja de dos juegos en la serie definitiva y quedó a solo un par de triunfos de alcanzar un nuevo título nacional. De lograrlo, sería el campeonato número 15 en su historia, lo que ratificaría su condición de equipo más dominante del béisbol profesional colombiano en los últimos años, tras haber sido campeón en las dos temporadas anteriores.
El encargado de inaugurar el marcador fue Carlos Arroyo, quien repitió protagonismo luego de haber conectado un jonrón en el primer duelo de la final. Más adelante, Caimanes amplió la ventaja con otra anotación que terminó inclinando el desarrollo del partido a su favor.
Aunque Tigres reaccionó y logró descontar, el equipo de Barranquilla supo administrar la diferencia hasta el último out. El trabajo colectivo, tanto en defensa como en el montículo, fue clave para contener el intento de remontada de los cartageneros y asegurar la victoria.
Tras los dos primeros compromisos disputados en Barranquilla, la serie se trasladará ahora a Cartagena. Allí, Tigres intentará aprovechar la localía y el respaldo de su afición para revertir la situación y volver a meterse en la pelea por el título.
La final se definirá bajo el formato habitual: el primer equipo que alcance cuatro victorias será el campeón. Por ahora, Caimanes tiene la primera opción de cerrar la serie, incluso como visitante, un reto exigente que, sin embargo, no parece ajeno a un equipo acostumbrado a competir en instancias decisivas.
