Un reconocimiento a Luiz Inácio Lula da Silva durante el Carnaval de Río generó divisiones en el país y desató críticas, acciones judiciales y un intenso debate político en la antesala de un año electoral.
El fin de semana tuvo lugar el tradicional Carnaval de Río, evento internacionalmente conocido por su música, colorido y despliegue cultural. No obstante, en periodos previos a elecciones, el tono festivo suele mezclarse con expresiones políticas: comparsas y carrozas utilizan el escenario para difundir mensajes más allá del espectáculo.
En esta ocasión, la escuela de samba Académicos de Niterói abrió los desfiles del Grupo Especial con un tributo al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, lo que provocó una fuerte controversia en un Brasil marcado por la polarización y cercano a un proceso electoral.
El espectáculo recreó el recorrido del dirigente de izquierda, desde sus inicios como trabajador metalúrgico hasta su actual gestión al frente del país. Desde sectores opositores calificaron la puesta en escena como promoción anticipada de campaña, mientras simpatizantes la defendieron como un homenaje legítimo a su trayectoria, de acuerdo con versiones difundidas por Infobae.
Alrededor de 3.000 participantes formaron parte del desfile, representando episodios de la vida del mandatario: su niñez en condiciones de pobreza, su traslado a São Paulo y su ascenso en la política nacional. Una gran figura metálica de Lula encabezó la presentación, acompañada por pantallas de gran tamaño que mostraban momentos clave de su carrera y políticas sociales impulsadas durante sus gobiernos.
Diversas fuerzas opositoras acudieron a la justicia al considerar que el acto podría otorgarle ventaja electoral al presidente, quien aspira a la reelección para un cuarto periodo no consecutivo en octubre, según reportes de Reuters.
Lula presenció el desfile desde un palco preferencial junto al alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes. Hasta el momento no ha respondido públicamente a los cuestionamientos de la oposición, que ha advertido posibles acciones legales.
Durante la presentación, el mandatario saludó a los integrantes de la comparsa, posó besando la bandera de la escuela que lo homenajeó y repitió el gesto con otras tres agrupaciones que desfilaron después. Las imágenes fueron compartidas por el propio presidente en su cuenta de X, sin hacer referencia directa al tributo.
Brasil celebrará elecciones presidenciales en octubre de 2026. En esos comicios, Lula buscará un nuevo mandato frente a una oposición fortalecida tras la situación judicial del exmandatario Jair Bolsonaro. Entre los posibles contendientes figura Flávio Bolsonaro, hijo del exjefe de Estado, quien emerge como eventual rival del actual presidente.
