Candidatos responden: Vicky Dávila habla de Estados Unidos, la paz total y reformas en salud

Candidatos responden: Vicky Dávila habla de Estados Unidos, la paz total y reformas en salud

La aspirante presidencial Vicky Dávila expuso sus planteamientos en materia de seguridad, economía y política exterior ante la posibilidad de llegar a la Casa de Nariño. La comunicadora busca imponerse en la Gran Consulta por Colombia prevista para el 8 de marzo.

¿Por qué deberían elegirla este 8 de marzo en la consulta?

Me presento como una mujer franca, conocedora del país y comprometida con los colombianos. Siempre he hablado con la verdad. Colombia necesita una forma distinta de hacer política, sin adornos innecesarios ni recursos cuyo origen sea dudoso. Es posible transformar la manera en que se ejerce el poder.

No podemos permitir que los corruptos y los narcotraficantes terminen imponiendo presidente. Eso ya ha ocurrido. Sucedió con Ernesto Samper y el cartel de Cali; ocurrió con Juan Manuel Santos durante la reelección y el escándalo de Odebrecht. También ha pasado con Gustavo Petro, sobre cuya financiación existen interrogantes y serios indicios de dineros irregulares en su campaña. Soy una mujer transparente, madre y alguien que ha progresado con trabajo y oportunidades. Espero contar con el respaldo de los ciudadanos.

¿Es necesaria una nueva reforma tributaria después del 7 de agosto?

No hace falta otra reforma tributaria. Recursos existen, pero están desviados hacia manos corruptas. Se calcula que cerca de 60 billones de pesos al año terminan en esos bolsillos. Ese es el problema que debe atacarse mediante un bloque anticorrupción interdisciplinario e interinstitucional, coordinado estrechamente con la DEA, la CIA, el Grupo Egmont y otras instancias.

Los corruptos deberán cumplir condenas completas en prisión; se les confiscarán los bienes y esos recursos se destinarán a los más vulnerables. Cada peso que se pierde en corrupción significa comida que falta en la mesa de un niño, estudios truncados para un joven o el sueño empresarial frustrado de un emprendedor o una madre cabeza de hogar.

Además, proponemos que las grandes empresas del país aporten temporalmente el 1 % de sus ingresos en 2025, lo que permitiría reunir entre 12 y 15 billones de pesos. Ese dinero se invertiría de inmediato en seguridad. Luego, en 2027 y 2028, los empresarios podrían descontar lo aportado cuando la economía esté estabilizada y en crecimiento, impulsada por el fracking, el petróleo, el gas, la energía, la infraestructura, la vivienda, el turismo, el agro y el comercio.

Por ello, no a una nueva reforma tributaria. Se debe estimular la actividad empresarial, simplificar el sistema impositivo y reducir cargas, especialmente en sectores que requieren alivios urgentes para expandirse y generar empleo.

¿Qué cambios introduciría al sistema de salud tras las medidas del Gobierno actual?

Superar la crisis sanitaria es la prioridad número uno. El 7 de agosto, como presidenta, saldaré la deuda por medicamentos para que ninguna familia tenga que suplicar por ellos en un dispensario. Todos recibirán sus tratamientos.

Se requiere una auditoría rigurosa y confiable. Las obligaciones pendientes deberán cubrirse mediante subasta inversa, venta de activos estatales, emisión de títulos o reducción de gastos administrativos. Es indispensable pagar y fortalecer el mecanismo de giro directo. Una comisión independiente definirá la UPC con suficiencia, conforme lo ordenó la Corte, pero partiendo de un presupuesto limitado para evitar nuevos déficits.

Cumpliremos con médicos y personal de enfermería. El modelo será de aseguramiento mixto: las EPS que funcionen permanecerán y las ineficientes serán liquidadas. Se implementará vigilancia estricta apoyada en facturación electrónica, con información en línea sobre pagos, gastos y deudas.

La Superintendencia Nacional de Salud deberá ejercer control riguroso sobre los recursos. Los perfiles técnicos retornarán al Invima, al Ministerio y a la Superintendencia. Se recuperará un sistema digno, eliminando mafias de contratistas, carteles de abogados y politiqueros que incluso hoy hacen campaña tras apropiarse de recursos de la salud.

¿Deben continuar los diálogos con grupos criminales para lograr su desarme?

No. Se terminará la llamada “paz total”. A los grupos armados ilegales hay que enfrentarlos. Son organizaciones narcotraficantes. A alias Mordisco y alias Calarcá, de las disidencias de las Farc; a Antonio García; a Chiquito Malo del Clan del Golfo y demás cabecillas, les advierto que se acabará la permisividad: serán extraditados a Estados Unidos. Se ofrecerán recompensas en dólares, como hizo ese país en el caso de Maduro, para acelerar su captura.

No habrá más concesiones ni tolerancia. Se les decomisarán bienes y se retomará la fumigación de cultivos ilícitos. Con apoyo estadounidense y un Plan Colombia 2.0, se fortalecerá la inteligencia y se brindarán garantías jurídicas a soldados y policías. El respaldo estatal será para quienes cumplen la ley y trabajan honestamente.

¿Cómo manejará la relación con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump?

La prioridad será actuar en función del interés nacional y restablecer plenamente los lazos diplomáticos con Estados Unidos. Como jefa de Estado, cooperaré con el presidente Donald Trump en la lucha contra el narcotráfico. Se propondrá un Plan Colombia 2.0, con recuperación de la cooperación en inteligencia, apoyo judicial y fortalecimiento operativo de las Fuerzas Armadas.

Se protegerá la soberanía y el intercambio comercial con el mercado estadounidense. Asimismo, se combatirá a las redes que promueven la migración irregular y se brindarán oportunidades a quienes regresen al país.

¿Mantendría alguna política del presidente Gustavo Petro?

Este Gobierno no inventó la corrupción, pero ha gobernado junto a mafias arraigadas en el Estado desde hace décadas. Eso debe enfrentarse con firmeza. Reconozco el aumento salarial para soldados y lo mantendré, ampliándolo también a sargentos y cabos que quedaron rezagados.

Las Fuerzas Armadas tendrán respaldo prioritario. Se promoverá la familia como núcleo de la sociedad y se trabajará sin descanso. Más que discursos hacia los más de 16 millones de personas en pobreza, habrá acciones concretas: dos millones de soluciones habitacionales, especialmente para madres cabeza de hogar; empleo; fortalecimiento del programa Mi Casa Ya y créditos accesibles.

Para los jóvenes, programas técnicos de un año en inteligencia artificial, programación, inglés y turismo, con garantía de primer empleo al graduarse. Para los adultos mayores, un ingreso mensual de 500.000 pesos, atención médica y medicamentos. Valoro el gesto de reunirse con habitantes de calle cada 24 de diciembre, pero se requieren soluciones estructurales que transformen realmente sus vidas.

¿Aceptaría el apoyo de Abelardo de la Espriella o lo respaldaría en una eventual segunda vuelta?

Mi posición es firme: nunca respaldaré a Iván Cepeda, a quien considero un riesgo para la democracia y la libertad en Colombia. Estoy enfocada en trabajar con ciudadanos valientes para ganar la Gran Consulta. El 8 de marzo aspiramos a triunfar y luego buscar la victoria en primera vuelta. Seré leal al llamado de unidad de los colombianos y actuaré dentro de la democracia para garantizar su defensa.

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