Durante la plenaria del Senado este lunes, el tema de los cambios en la cúpula militar se convirtió en eje de discusión mientras se realizaban los trámites de ascensos militares y se esperaba el debate de control político sobre el decreto de emergencia económica.
El ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, fue el único miembro del gabinete presente y dejó claro que su asistencia era exclusivamente para los ascensos, retirándose antes del inicio del control político, debido a que, según la ley, la citación para este debate debía realizarse con al menos cinco días de anticipación.
Sánchez defendió las decisiones del presidente Gustavo Petro sobre la rotación de altos mandos, asegurando que se trató de un proceso basado en un análisis detallado y planificado con semanas de antelación. Recalcó que los cambios buscan un mayor control territorial y enfoque en seguridad y democracia, y que los oficiales designados cuentan con décadas de experiencia:
“No son ningunos aparecidos… Son personas que hacen una trayectoria durante décadas, más de 35, 40 años. El que asume el Comando de las Fuerzas Militares [general Hugo Alejandro López Barreto] era el segundo del almirante [Francisco Cubides] y conoce plenamente cómo funciona la estrategia que debemos hacer”.
Sánchez agregó que los movimientos también involucran a la Fuerza Aeroespacial, manteniendo la continuidad y conocimiento estratégico dentro de las Fuerzas Militares. Sobre la cifra de homicidios, reconoció que ha habido un aumento, pero aseguró que no representa el nivel más alto en la historia del país, y señaló que existen focos de riesgo específicos.
Finalmente, reiteró su disposición a asistir al debate de control político una vez cumplidos los plazos legales:
“Estamos acá listos para venir cuando se cumpla todo lo de ley, que sería el 31 de diciembre, y aquí estaremos sin ningún problema”.
El debate evidenció tensiones entre las bancadas, con el senador Carlos Fernando Motoa (Cambio Radical) cuestionando tanto los cambios en la cúpula como la ausencia del gabinete en el control político.
