Así inicia la semana la tasa de cambio, en una jornada marcada por un festivo en Estados Unidos.
La moneda estadounidense comienza la semana con una Tasa Representativa del Mercado (TRM) de COP 3.652,89 para este lunes y martes, después de haber cerrado la semana pasada con una leve caída, al ubicarse en COP 3.656.
Este 16 de febrero no habrá sesión oficial de negociación debido a que en Estados Unidos se celebra el Día de los Presidentes (Presidents’ Day), que se conmemora el tercer lunes de febrero.
La fecha también es conocida como el “Cumpleaños de Washington”, pues el feriado fue instaurado para recordar el nacimiento del primer mandatario estadounidense, George Washington, nacido el 22 de febrero de 1732.
Debido a este festivo, las operaciones cambiarias se realizan bajo la modalidad “Dólar Next Day”, es decir, transacciones que se acuerdan en la jornada actual pero cuya entrega de recursos se efectúa al siguiente día hábil, cuando los mercados retoman su funcionamiento habitual.
En este contexto, el precio del “Next Day” inició en COP 3.656,6, lo que implica un incremento marginal de 0,6 pesos frente al cierre del viernes (COP 3.656).
Factores que inciden en la tasa de cambio
En el último mes, la divisa estadounidense ha disminuido COP 24,15, situándose alrededor de los COP 3.659.
Diversos elementos han contribuido a esta tendencia descendente. De acuerdo con Jeisson Andrés Balaguera, CEO de Values AAA, uno de los factores clave es el reciente aumento en el endeudamiento del país, lo que ha significado una mayor entrada de dólares a la economía.
En el ámbito internacional, las políticas impulsadas por el gobierno de Donald Trump apuntan a debilitar el dólar para favorecer el equilibrio de la balanza comercial estadounidense. Esta estrategia también ha incidido en la depreciación de la divisa en otros mercados.
Un informe de Skandia señala que, durante el último año, el peso mexicano se ha fortalecido cerca de un 15 %, mientras que el peso chileno y el peso colombiano han ganado aproximadamente un 13 %, y el real brasileño alrededor de un 10 %.
En la misma línea, el índice DXY —que evalúa el comportamiento del dólar frente a monedas como el euro, el franco suizo, la libra esterlina y el yen japonés— ha caído cerca de 10,7 % en ese periodo. Este retroceso responde a expectativas de recortes en las tasas de interés en Estados Unidos, a factores fiscales internos y a una menor confianza global en la moneda.
Según Skandia, este entorno ha elevado la demanda de activos considerados refugio, como el oro y otras monedas fuertes, tanto por parte de bancos centrales como de inversionistas particulares.
Perspectivas para el dólar
Aunque anticipar el rumbo exacto de la moneda es complejo, Balaguera estima que el dólar podría continuar con su tendencia a la baja al menos durante el primer semestre del año. Un posible repunte podría presentarse desde el segundo trimestre, dependiendo de las decisiones macroeconómicas, especialmente en materia petrolera, dado que el crudo sigue siendo una fuente clave de ingresos en dólares para Colombia.
Un dólar más barato genera retos para quienes dependen directamente de esta moneda. Por ejemplo, quienes reciben remesas ven reducido su poder adquisitivo en pesos. Lo mismo ocurre con exportadores y trabajadores que perciben ingresos en dólares.
En contraste, los importadores pueden beneficiarse al reducir costos en sus compras externas, al igual que los consumidores que adquieren productos en el exterior.
Para los inversionistas, Skandia recomienda aprovechar el contexto actual para diversificar portafolios con una visión de largo plazo.
La entidad explica que, desde la educación financiera, un dólar en niveles bajos puede representar una oportunidad para fortalecer la diversificación internacional. Un tipo de cambio cercano a los COP 3.600 facilita el acceso a activos en el exterior en condiciones más favorables, potenciando estrategias de inversión sostenidas en el tiempo.
Catalina Tobón, gerente de Estrategia de Inversión de Skandia, subraya que más allá de centrarse en el valor puntual del dólar, estos escenarios deben asumirse como momentos propicios para diversificar estratégicamente y tomar decisiones alineadas con objetivos financieros de largo plazo, evitando reacciones impulsivas ante fluctuaciones coyunturales del mercado.
