“Estoy convencida de que era un grupo armado”: senadora Aida Quilcué sobre intento de secuestro

“Estoy convencida de que era un grupo armado”: senadora Aida Quilcué sobre intento de secuestro

La senadora y dirigente indígena Aida Quilcué Vivas se refirió al hecho del que fue víctima el pasado 10 de febrero, cuando hombres armados interceptaron el vehículo en el que se desplazaba junto a su esquema de protección en la carretera entre Inzá y Totoró, en el departamento del Cauca. La congresista destacó la reacción oportuna de la guardia indígena y de la fuerza pública.

En la tarde de ese día, la parlamentaria del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS) fue retenida durante varias horas por sujetos armados que la obligaron a descender del vehículo y la trasladaron, junto con sus escoltas, a un lugar desconocido. Según su relato, la presión ejercida por la guardia indígena llevó a que los captores desistieran y los dejaran abandonados en ese punto.

Tras lo ocurrido, Quilcué explicó públicamente que el grupo que los interceptó estaba fuertemente armado, aunque todavía no se ha establecido con certeza quiénes serían los responsables. En entrevista con Caracol Radio, señaló que la reacción articulada entre la guardia indígena del Cauca y las autoridades fue determinante para frustrar el secuestro.

“La acción muy rápida de la guardia indígena, y también de la fuerza pública, permitió que saliéramos de ese momento tan complejo”, manifestó. Aunque el ministro del Interior, Armando Benedetti, indicó que en esa zona opera la estructura Dagoberto Ramos —perteneciente a las disidencias de las Farc bajo el mando de alias “Iván Mordisco”—, la senadora afirmó que no puede asegurar que ese grupo esté detrás del hecho.

Sospechas sobre disidencias de las Farc

La congresista sostuvo que no logró identificar plenamente a los hombres que los retuvieron. “Aún no están plenamente identificados, porque cuando nos bajaron del vehículo no pudimos reconocer nada con claridad. Pero estoy convencida de que se trataba de un grupo armado de la disidencia, por su vestimenta y el tipo de armas que portaban”, señaló.

Añadió que estos grupos ilegales tienen presencia en distintos puntos del Cauca, aunque subrayó que los pueblos indígenas cuentan con autonomía y autoridades propias, al igual que las comunidades campesinas. Reconoció que en algunos lugares la situación es crítica y no siempre se puede hablar abiertamente de lo que ocurre, pero enfatizó que no todo el territorio está sometido, pues persisten procesos de resistencia y construcción de paz.

La paz total “no ha fracasado del todo”

Quilcué también se pronunció sobre la política de paz total impulsada por el gobierno de Gustavo Petro. A pesar de la experiencia vivida, consideró que la estrategia no puede darse por fallida. Recordó que, como expresidenta de la Comisión de Paz, acompañó iniciativas en regiones como Nariño y sostuvo que es necesario articular distintas acciones, ya que una cosa es el marco normativo y otra los procesos que adelanta la sociedad civil.

Indicó además que en su territorio se han promovido espacios para avanzar en diálogos humanitarios y en el desescalamiento del conflicto mediante inversión social. Finalmente, reiteró su agradecimiento a la guardia indígena y a la fuerza pública por su intervención.

¿Qué ocurrió con la senadora Aida Quilcué?

La parlamentaria relató que se dirigía desde La Plata, en el Huila, hacia Popayán, cuando, cerca del páramo de Puracé, hombres armados interceptaron su camioneta. “Al llegar al páramo aparecieron sujetos armados, nos obligaron a bajar y nos llevaron a un lugar desconocido. Se quedaron con el vehículo y nos dijeron que debíamos esperar una orden de alguien más”, explicó.

Quilcué aseguró que la presión ejercida por la guardia indígena fue clave para impedir que el secuestro se consumara. Según contó, en un momento los hombres que los apuntaban huyeron, dejándolos en el sitio. “Eso permitió que saliéramos de allí. Cuando nos dimos cuenta, quienes nos tenían encañonados corrieron y nos dejaron solos. Agradezco la reacción del Estado”, afirmó.

La senadora concluyó que tanto ella como su equipo permanecieron bajo amenaza constante mientras estuvieron retenidos. Los hombres armados los mantuvieron apuntados en todo momento, pero la cercanía de la guardia indígena y de las autoridades habría generado la presión suficiente para que los abandonaran en el lugar al que los habían llevado.

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