Ucrania y sus principales aliados europeos intensificaron este lunes los contactos diplomáticos para definir una postura común frente a la guerra con Rusia, en medio de crecientes dudas sobre el plan de paz impulsado por Estados Unidos. La reunión, celebrada en Londres, sirvió tanto para respaldar al presidente Volodímir Zelenski como para marcar distancia frente a aspectos clave de la propuesta estadounidense.
El encuentro tuvo lugar en Downing Street y reunió al primer ministro británico, Keir Starmer, con el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz; y el mandatario ucraniano. La cita se produjo poco después de que Donald Trump criticara públicamente a Zelenski, a quien acusó de no haber revisado con atención el plan presentado por Washington para poner fin al conflicto.
Escepticismo europeo y necesidad de coordinación
Antes de ingresar a la reunión, Merz fue explícito al expresar reservas frente a algunos elementos del documento estadounidense. A su juicio, existen puntos que generan dudas y que requieren un debate profundo entre los aliados. Macron coincidió en que el principal desafío es lograr una convergencia real entre las posiciones de Estados Unidos, Europa y Ucrania, condición que considera indispensable para avanzar hacia una negociación creíble.
Zelenski, por su parte, reconoció la complejidad del momento. Señaló que hay decisiones que no pueden tomarse sin el respaldo de Washington y otras que dependen directamente de Europa, lo que obliga a una coordinación estrecha entre todas las partes involucradas.
El punto crítico: el territorio
Según fuentes cercanas a las conversaciones citadas por AFP, el tema territorial sigue siendo el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo. Moscú insiste en que cualquier arreglo debe incluir concesiones por parte de Ucrania, especialmente en la región del Donbás, ocupada parcialmente por fuerzas rusas desde el inicio de la invasión, hace casi cuatro años.
Tras el encuentro, Zelenski fue enfático al rechazar esa posibilidad. En una declaración virtual, afirmó que Ucrania no tiene ni la facultad legal ni la autoridad moral para ceder territorio, argumentando que hacerlo violaría la Constitución ucraniana y el derecho internacional.
En la misma línea, el primer ministro británico reiteró que Londres no presionará a Kiev para que acepte un acuerdo que comprometa su integridad territorial.
Activos rusos y apoyo financiero
Otro de los temas abordados fue el uso de los activos rusos congelados en Europa para financiar el apoyo a Ucrania. Aunque la Unión Europea ha planteado un mecanismo para recurrir a esos recursos, persisten resistencias, especialmente por parte de Bélgica, donde se concentra una parte sustancial de los fondos a través de la firma Euroclear.
Finalizada la reunión en Londres, Zelenski continuó su gira diplomática en Bruselas, donde se reunió con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, así como con los máximos responsables del Consejo Europeo y de la Comisión Europea. Posteriormente, el presidente ucraniano tiene previsto viajar a Italia.
Una nueva propuesta en camino
En paralelo, continúan los contactos con Washington. Zelenski afirmó que sostuvo conversaciones “constructivas” con los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, durante las negociaciones realizadas en Miami. Según el mandatario, Ucrania sigue comprometida con trabajar de manera transparente con Estados Unidos para alcanzar una “paz real”.
Sin embargo, el plan inicial de la Casa Blanca —que contemplaba cesiones territoriales a cambio de garantías de seguridad— fue rechazado por Kiev por considerarlo favorable a Rusia. Tras ajustes al documento, los emisarios estadounidenses lo presentaron en Moscú, donde el Kremlin también manifestó objeciones y advirtió que aún queda mucho por discutir.
Zelenski confirmó que, junto con sus aliados europeos, está trabajando en una versión enmendada de la propuesta estadounidense, la cual podría ser presentada oficialmente a Washington este martes.
