Luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos redujera su tasa de interés en diciembre, persisten las dudas entre los mercados sobre el rumbo que tomará la polÃtica monetaria en 2026, especialmente por la evolución de la inflación y del mercado laboral.
Las actas de la reunión de diciembre del banco central revelan cómo están divididas las expectativas entre los responsables de la polÃtica monetaria. La mayorÃa considera que serÃan apropiados nuevos recortes de tasas si la inflación continúa moderándose, tal como prevén los escenarios actuales. No obstante, un grupo de funcionarios advirtió que podrÃa ser necesario mantener las tasas sin cambios durante un periodo prolongado tras la decisión de diciembre.
Una decisión ajustada
El registro del encuentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), realizado los dÃas 9 y 10 de diciembre, dejó en evidencia lo difÃcil que fue alcanzar un consenso. De acuerdo con las actas, algunos de los miembros que respaldaron el recorte reconocieron que la votación estuvo muy equilibrada y que también habrÃan considerado mantener la tasa estable.
Finalmente, la Fed aprobó por una votación de 9 a 3 un nuevo recorte de 25 puntos básicos, el tercero consecutivo, lo que llevó la tasa de referencia a un rango de 3,5 % a 3,75 %. Sin embargo, el comunicado posterior incluyó un ajuste en el lenguaje que sugirió una mayor cautela respecto a la posibilidad de nuevos recortes en el corto plazo.
Las proyecciones de tasas mostraron una división aún más marcada dentro del grupo ampliado de 19 funcionarios. Seis de ellos indicaron que no apoyaban la reducción, al estimar que la tasa deberÃa cerrar 2025 entre 3,75 % y 4 %, es decir, en el nivel previo a la reunión de diciembre. Aunque la proyección mediana anticipa un recorte en 2026, las estimaciones individuales varÃan de forma significativa.
Antes de conocerse las actas, los inversionistas asignaban menos de un 20 % de probabilidad a que la Fed recorte las tasas en su próxima reunión.
Inflación versus empleo
El documento también expone una profunda discrepancia entre los miembros del banco central sobre cuál es el principal riesgo para la economÃa estadounidense. Para la mayorÃa, avanzar hacia una postura monetaria más neutral ayudarÃa a evitar un deterioro relevante del mercado laboral.
En contraste, varios funcionarios alertaron sobre el peligro de que la inflación se mantenga elevada. En su opinión, seguir reduciendo la tasa en un contexto de presiones inflacionarias podrÃa interpretarse como una menor determinación de la Fed para cumplir su objetivo de inflación del 2 %.
Tras la reunión, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, explicó que el nivel actual de tasas busca equilibrar ambos riesgos: proteger al mercado laboral de un enfriamiento excesivo, sin dejar de ejercer presión sobre la inflación.
Las discusiones de diciembre estuvieron además condicionadas por la falta de algunos datos económicos habituales, debido al cierre del gobierno federal que se extendió durante octubre y parte de noviembre.
Desde entonces, los indicadores económicos no han despejado del todo las diferencias internas. En noviembre, la tasa de desempleo subió a 4,6 %, su nivel más alto desde 2021, y la inflación al consumidor fue menor de lo previsto, lo que refuerza los argumentos a favor de tasas más bajas. Sin embargo, el crecimiento económico del tercer trimestre, que alcanzó una tasa anualizada del 4,3 %, la más alta en dos años, reavivó las preocupaciones inflacionarias entre quienes se oponen a nuevos recortes.
