La Fiscalía General de la Nación adelanta una investigación contra el exciclista Luis Alberto “Lucho” Herrera y su hermano, Rafael Herrera Herrera, por su presunta vinculación con la desaparición forzada de cuatro campesinos ocurrida el 23 de octubre de 2002 en una zona rural de Fusagasugá, en Cundinamarca. Dos de las víctimas fueron localizadas sin vida años después.
El ente acusador citó a los hermanos Herrera Herrera a diligencia de indagatoria para el próximo 6 de febrero, en el marco de un proceso penal por el delito de desaparición forzada. Adicionalmente, Rafael Herrera será investigado por un presunto caso de acceso carnal violento contra una menor de edad, señalamiento que surgió durante el desarrollo de la misma investigación.
El caso está en manos de una fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, que analiza hechos ocurridos durante la época de mayor presencia de estructuras paramilitares en la región del Sumapaz. De acuerdo con los elementos probatorios recopilados, las autoridades buscan establecer si los hermanos tuvieron participación directa en la planeación de la desaparición de las víctimas.
Según la Fiscalía, el excampeón de la Vuelta a España de 1987 y su hermano habrían contactado a integrantes de las antiguas Autodefensas Campesinas del Casanare, grupo armado ilegal que operó en la zona entre 2002 y 2003, para que sacaran por la fuerza a varios campesinos vecinos de predios pertenecientes a su familia. Desde ese momento, se perdió el rastro de las cuatro personas.
En 2008 fueron hallados restos humanos en un predio ubicado en el municipio de Silvania, que correspondían a dos de los desaparecidos. No obstante, solo hasta diciembre de 2025 se logró la plena identificación de Víctor Manuel Rodríguez Martínez y Diuviseldo Torres Vega, cuyos restos fueron entregados a sus familiares. En cuanto a Gonzalo Guerrero Jiménez y José del Carmen Rodríguez Martínez, las autoridades indicaron que las labores de búsqueda continúan.
La vinculación de “Lucho” Herrera al proceso se dio a partir de los testimonios de Luis Fernando Gómez Flórez, alias “Ojitos”, y Óscar Andrés Huertas Sarmiento, alias “Menudencias”, exintegrantes de las Autodefensas Campesinas del Casanare.
De acuerdo con estas declaraciones, Herrera habría acudido a Héctor Germán Buitrago, alias “Martín Llanos”, entonces jefe de esa estructura armada, para solicitar la desaparición de cuatro personas a quienes señalaba de pertenecer a la guerrilla y de planear un secuestro en su contra.
Alias “Ojitos” afirmó que el exciclista entregó dos sobres de manila: uno con fotografías de las presuntas víctimas y otro con una suma de 40 millones de pesos en efectivo. En el curso de la investigación, Herrera compareció el 5 de junio de 2025 ante el búnker de la Fiscalía para rendir versión libre.
En esa diligencia, el exdeportista negó cualquier responsabilidad en los hechos, aunque reconoció haber entregado al menos 10 millones de pesos con el fin de que su nombre no fuera mencionado por exparamilitares que aceptaron su participación en el asesinato de los cuatro campesinos ocurrido en octubre de 2002.
