El Gobierno nacional prepara un paquete de medidas regulatorias para contener los incrementos en las tarifas del gas natural, en un contexto de oferta limitada que ha empezado a trasladarse a las facturas de hogares, comercios y vehículos. Así lo confirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien anticipó que el ajuste en el gas domiciliario podría rondar el 5 %.
El funcionario explicó que, si bien el abastecimiento del combustible está garantizado, la estrechez en la oferta ha generado presiones atípicas sobre los precios, especialmente en el mercado secundario, donde las empresas comercializan gas una vez firmados los contratos principales.
“El problema no es de desabastecimiento, sino de precios. En escenarios de escasez aparecen fenómenos especulativos que debemos revisar y corregir”, afirmó Palma.
Para analizar esta situación, el Ministerio convocó a productores, distribuidores y a las superintendencias de Industria y Comercio y de Servicios Públicos a una reunión este jueves 11 de diciembre. El objetivo será identificar qué factores están impulsando los incrementos y evaluar posibles intervenciones regulatorias de corto plazo.
Impacto desigual en las tarifas regionales
De acuerdo con estimaciones oficiales, el ajuste promedio en el gas domiciliario para 2026 podría ubicarse cerca del 5 %, aunque el comportamiento no será homogéneo en todo el país. Datos de Naturgas indican que, en la mayoría de regiones, los incrementos estarán alineados con el IPC, pero en Antioquia y el Eje Cafetero las facturas podrían subir entre 20 % y 25 % a partir de febrero de 2026.
El gremio recordó que ciudades como Bogotá ya enfrentaron aumentos significativos a comienzos de este año, tras la renovación de contratos que vencieron en diciembre de 2024, cuando inicia el denominado “año gas” en el sector energético.
Las tarifas, explicó Naturgas, dependen del momento en que cada distribuidora debe salir a contratar el suministro y del tipo de gas disponible, ya sea nacional o importado.
Medidas en camino y foco en el corto plazo
El ministro Palma anunció que en las próximas horas se publicará un borrador de resolución con medidas para evitar lo que calificó como un “alza inusitada” en los precios del gas. Aunque no se han revelado los detalles, las acciones apuntarían a estabilizar el abastecimiento y moderar los precios en el corto plazo.
En paralelo, el Gobierno trabaja en estrategias de mediano y largo plazo, que incluyen proyectos de regasificación y el desarrollo del pozo offshore Sirius, considerado clave para el futuro energético del país.
“No podemos permitir aumentos que los usuarios no deben soportar”, enfatizó Palma.
En esa línea, el presidente Gustavo Petro pidió reducir de manera sustancial el precio del gas producido por Ecopetrol y exhortó a la industria y a las distribuidoras a priorizar el uso de gas nacional frente al importado, cuando este resulte más económico.
El gas vehicular, uno de los puntos más sensibles
Uno de los segmentos más afectados por la coyuntura es el gas natural vehicular (GNV), fundamental para sectores como el transporte público. El Ministerio evalúa medidas para ampliar la oferta destinada a este mercado y evitar alzas abruptas.
Según Naturgas, en Antioquia y los Llanos los precios se han mantenido relativamente estables, mientras que en el Eje Cafetero los ajustes llegan hasta el 10 % y en el Caribe oscilan entre 6 % y 13 %. Los incrementos más fuertes, entre 30 % y 38 %, se registran en Cundinamarca, Boyacá, Santander, Valle del Cauca y Yopal, asociados al mayor uso de gas importado.
El problema estructural: menor producción nacional
El trasfondo de la situación es la insuficiencia de la oferta local. Este año, cerca del 20 % del gas consumido en Colombia fue importado: 12 % para generación eléctrica y 8 % para hogares, comercio y transporte.
Desde diciembre de 2024, el país debe importar gas no solo para respaldo térmico, sino también para atender la demanda de usuarios finales. Para 2026, el déficit de gas nacional en firme se estima en 26 %.
La presidenta de Naturgas, Luz Stella Murgas, advirtió que el sistema opera sin margen de maniobra y con alta vulnerabilidad ante fallas o mantenimientos no programados. Aunque están en marcha proyectos de ampliación de regasificación en Cartagena y Buenaventura, así como nuevos desarrollos en Coveñas, la autosuficiencia dependerá del aumento sostenido de la producción local.
En ese escenario, el gas del pozo Sirius se perfila como la principal alternativa para reducir la dependencia de importaciones y garantizar la seguridad energética en los próximos años.
