El Gobierno de Estados Unidos habría solicitado a algunos de los principales medios de comunicación del país abstenerse de publicar información anticipada sobre una operación militar en Venezuela, con el argumento de proteger la seguridad de las tropas estadounidenses, según informó este sábado el medio especializado Semafor.
De acuerdo con ese portal, The New York Times y The Washington Post habrían tenido conocimiento de la operación poco antes de su inicio, pero optaron por no divulgar la información tras una petición directa de la administración del presidente Donald Trump. La decisión, señala Semafor, estaría alineada con una política histórica de ambos diarios de evitar la publicación de datos que puedan poner en riesgo a personal militar en operaciones activas.
Horas después de que usuarios en redes sociales reportaran explosiones en distintas zonas de Venezuela, incluido Caracas, el propio Trump confirmó la existencia del operativo a través de un mensaje en su red social Truth Social, casi tres horas después de los primeros reportes no oficiales.
Por su parte, CBS News fue el primer medio en informar que la operación había sido ordenada por el presidente estadounidense, citando fuentes de la Casa Blanca. Hasta el momento, varios detalles del alcance y las características de la intervención siguen dependiendo de fuentes oficiales estadounidenses y reportes periodísticos, sin una verificación independiente completa.
En una rueda de prensa ofrecida desde Mar-a-Lago, Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, destacaron la precisión del operativo y aseguraron que no se registraron bajas entre las fuerzas estadounidenses. Ambos funcionarios afirmaron además que Nicolás Maduro habría sido capturado junto a su esposa, Cilia Flores, aunque estas afirmaciones continúan siendo objeto de seguimiento y contraste por parte de la comunidad internacional.
Semafor también reportó que el Congreso de Estados Unidos no habría sido informado con antelación sobre la operación, lo que ha generado críticas desde distintos sectores políticos, en particular entre legisladores del Partido Demócrata, quienes han cuestionado el uso de la fuerza militar sin consulta previa al poder legislativo.
Analistas señalan que, más allá de las versiones oficiales y los reportes iniciales, el episodio abre un debate sobre la relación entre seguridad nacional, libertad de prensa y los mecanismos de control institucional en decisiones de alto impacto geopolítico.
Por ahora, el desarrollo de los hechos continúa bajo observación, mientras se espera mayor información oficial y pronunciamientos de organismos internacionales que permitan esclarecer plenamente lo ocurrido.
