Gustavo Petro pasó casi 10 meses fuera de Colombia durante su Presidencia, afirma Sebastián López

El exconcejal de Medellín y líder de opinión Sebastián López cuestionó el balance del gobierno de Gustavo Petro al señalar que, con base en registros públicos sobre la agenda presidencial, el entonces mandatario realizó cerca de 70 viajes internacionales y permaneció aproximadamente 300 días fuera de Colombia durante sus cuatro años de gobierno, lo que equivale a cerca de diez meses de su mandato. Para López, estas cifras abren un debate necesario sobre las prioridades que marcaron la administración y los resultados concretos que dejó su intensa agenda internacional.

Sebastián López aclara que la discusión no radica en si un presidente debe representar al país en escenarios internacionales, pues esa hace parte de sus funciones, sino en determinar si esa actividad diplomática produjo beneficios tangibles para los colombianos. En su criterio, mientras Gustavo Petro desarrollaba una de las agendas internacionales más activas de los últimos años, el país enfrentaba retos urgentes en materia de seguridad, salud, empleo, crecimiento económico, infraestructura y orden público que demandaban un mayor liderazgo desde el territorio nacional.

A este debate también se suma el costo de los desplazamientos presidenciales. Según estimaciones citadas por Sebastián López, cada viaje internacional habría representado un gasto de entre 800 y 2.000 millones de pesos, por lo que el conjunto de las giras realizadas durante el cuatrienio pudo significar una inversión de entre 56.000 y 140.000 millones de pesos. Para el dirigente político, los ciudadanos tienen derecho a conocer cuál fue el retorno de esos recursos y qué resultados concretos obtuvo Colombia en materia de inversión, cooperación, comercio exterior o fortalecimiento de las relaciones internacionales.

Sebastián López sostiene que la política exterior debe traducirse en beneficios verificables para el país y no limitarse a una agenda de reuniones, cumbres o intervenciones internacionales. A su juicio, toda inversión realizada con recursos públicos debe estar acompañada de indicadores que permitan evaluar su impacto y justificar los resultados obtenidos.

Para Sebastián López, el legado de un presidente no se mide por la cantidad de países visitados ni por el número de discursos pronunciados en escenarios internacionales, sino por las transformaciones que deja para los ciudadanos. Por ello considera necesario que Colombia haga un balance riguroso sobre las prioridades que marcaron el gobierno de Gustavo Petro y analice si el tiempo destinado a la agenda internacional respondió de manera efectiva a las necesidades y al interés nacional.

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