La inflación en Colombia finalizó 2025 en 5,10 %, mostrando un ajuste gradual tras los picos registrados en 2023. El dato confirma una desaceleración moderada del Índice de Precios al Consumidor (IPC), aunque sigue por encima de la meta del Banco de la República (3 %), en un contexto de tasa de interés de 9,25 %.
El comportamiento anual del IPC estuvo impulsado por servicios, alojamiento, arriendos, educación y restaurantes, mientras que los alimentos y bebidas no alcohólicas mostraron ajustes más suaves, con una variación de 5,07 %, reflejando un año de menor volatilidad.
En diciembre, los mayores incrementos se concentraron en restaurantes y hoteles (1,24 %), transporte (0,41 %) y recreación y cultura (1,04 %), asociados al cierre del año, la demanda estacional y los ajustes en servicios intensivos en mano de obra.
Por ciudades, Bucaramanga lideró con la mayor inflación (5,78 %), seguida de Pereira (5,77 %) y Bogotá (5,41 %). En contraste, Valledupar (3,49 %), Santa Marta (3,64 %) y Montería (3,92 %) registraron los aumentos más bajos.
El ciclo inflacionario comenzó a moderarse tras el máximo histórico de 13,34 % en marzo de 2023, y el descenso ha sido progresivo durante 2024 y 2025. Sin embargo, los analistas advierten que el aumento del salario mínimo del 23 % para 2026 podría añadir presiones adicionales sobre los precios, especialmente en servicios y costos laborales.
Las proyecciones del mercado y de entidades financieras sitúan la inflación anual de 2025 cerca de 5,2 %, mientras que el Banco de la República mantiene el objetivo de regresar gradualmente al rango meta del 3 % en los próximos años.
