En un inicio, el caso fue manejado como un accidente de tránsito, pero las investigaciones permitieron establecer que se trató de un homicidio, luego de que los responsables presuntamente arrojaran a la víctima a la carretera.
Un crimen que causó conmoción se registró en la vía Bogotá–Villavicencio. La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a tres menores de edad, quienes estarían involucrados en el robo y posterior asesinato de un hombre que se movilizaba de forma irregular en la parte posterior de una tractomula.
Los hechos se remontan al 31 de enero, cuando, según el ente investigador, los adolescentes abordaron el vehículo en el sector de Quetame, Cundinamarca, y utilizando armas cortopunzantes intimidaron a los polizones con el fin de despojarlos de sus pertenencias.
Gracias al material probatorio recolectado y al análisis de los videos de las cámaras de seguridad de la concesionaria vial, la Fiscalía logró establecer que no se trató de un siniestro vial. Durante el asalto, las dos víctimas adultas habrían opuesto resistencia: una de ellas resultó herida en una pierna, mientras que la otra fue atacada con extrema violencia, recibiendo al menos 17 heridas, antes de ser arrojada sin contemplación a la carretera mientras el vehículo se encontraba en movimiento.
Los tres adolescentes, de 15 y 16 años, huyeron del lugar hacia una zona boscosa, pero posteriormente fueron aprehendidos por uniformados de la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional.
Un fiscal adscrito a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Seccional Cundinamarca les imputó los delitos de homicidio y hurto calificado, ambos en su modalidad agravada. Sin embargo, los menores no aceptaron los cargos formulados en su contra.
Mientras avanza el proceso judicial, un juez de control de garantías ordenó como medida preventiva el internamiento en un centro de atención especializada para los adolescentes implicados.