La denuncia hecha por el presidente Gustavo Petro, en pleno Consejo de Ministros, acerca de un presunto plan para atentar contra su seguridad tuvo como principal soporte un informe de inteligencia basado en un correo electrónico anónimo. El señalamiento derivó en la salida del general Edwin Urrego como comandante de la Policía de Cali.
El mandatario afirmó que existía un plan para sembrar drogas en el vehículo presidencial durante su reciente viaje a Estados Unidos y responsabilizarlo a él y al ministro del Interior, Armando Benedetti. Según explicó, el general Urrego estaría involucrado en esa supuesta maniobra.
La base de esa acusación fue un documento de 15 diapositivas elaborado por organismos de inteligencia. En él se menciona un mensaje enviado por una persona identificada con el seudónimo “Paco”, quien aseguraba que en Barranquilla se estaba gestando un complot contra el presidente y el ministro. En el correo se señalaba al entonces comandante de la Policía en esa ciudad, Edwin Urrego, y al teniente coronel Óscar Moreno Arroyave, y se sugería la participación de políticos de derecha en un supuesto montaje para incautar drogas y atribuirlas al jefe de Estado.
El mensaje no contenía pruebas adjuntas. Aun así, fue incluido como fundamento del informe que vinculó a Urrego con el presunto plan. El resto del documento incorpora un perfil profesional del oficial, detallando sus cargos previos en la Policía, entre ellos su paso por la Dijín, la Policía de Cundinamarca y el Ministerio del Interior.
Además, se recopilaron artículos de prensa que aluden a controversias anteriores relacionadas con Urrego, como un episodio de 2014 en el que, según una publicación, habría existido protección irregular a la pastora María Luisa Piraquive. También se citó una nota que lo menciona en el contexto de denuncias sobre presuntas interferencias en una investigación contra Diego Marín, alias “Papá Pitufo”, conocido como el “zar del contrabando”. Sin embargo, estos antecedentes no guardan relación directa con el supuesto complot.
En cuanto al teniente coronel Moreno, el informe recoge versiones sobre presuntos vínculos con funcionarios del grupo ORAN de la Dijín y posibles irregularidades en el manejo de recompensas, aunque tampoco presenta evidencia concreta.
El documento incluye igualmente referencias a la captura de alias “Calarcá”, jefe de disidencias, y al análisis de dispositivos incautados en esa operación. La única conexión con Urrego es que el material fue recuperado cuando él era subdirector de la Dijín, sin que se establezca un vínculo claro con la denuncia de conspiración.
En sus conclusiones, el informe señala que no se puede descartar que los oficiales mencionados hubieran sido contactados por agencias extranjeras con fines indeterminados, o que la información difundida tuviera un propósito adverso contra ellos. No obstante, no aporta pruebas adicionales más allá del correo inicial.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció que el caso será evaluado en una Junta de Inteligencia Conjunta para recopilar y analizar nueva información. Hasta el momento, la decisión de relevar al general Urrego del cargo se tomó con base en el contenido de ese mensaje anónimo y el informe que lo desarrolló.
