Un país marcado por la inseguridad
Colombia atraviesa uno de los momentos más complejos en materia de seguridad de los últimos años. La expansión de las economías ilegales, el crecimiento de la extorsión, el narcotráfico, el secuestro y el debilitamiento de la presencia estatal en distintas regiones han vuelto a poner la seguridad en el centro del debate nacional.
En ese contexto, la precandidata presidencial Paloma Valencia ha construido una propuesta basada en un mensaje claro: fortalecer la Fuerza Pública, recuperar el control territorial y devolverle tranquilidad a los ciudadanos.
Seguridad como prioridad nacional
Para Sebastián López, líder político de Medellín y una de las figuras que impulsa la campaña de Valencia en Antioquia, la discusión ya no es ideológica, sino cotidiana.
“Los colombianos están cansados de vivir con miedo. La seguridad dejó de ser una discusión académica y se convirtió en una necesidad urgente de las familias”, sostiene.
La percepción de deterioro de la seguridad en distintas regiones del país ha convertido este tema en uno de los ejes centrales rumbo a las elecciones presidenciales de 2026.
El “Plan 30-30”: aumentar la capacidad del Estado
Uno de los pilares de la propuesta de Paloma Valencia es el llamado “Plan 30-30”.
Actualmente, Colombia cuenta con cerca de 470.000 integrantes entre Fuerzas Militares y Policía Nacional. La iniciativa plantea incorporar:
- 30.000 nuevos militares
- 30.000 nuevos policías
Con ello, el país alcanzaría aproximadamente 530.000 efectivos de seguridad.
La apuesta busca fortalecer la capacidad operativa del Estado frente al crecimiento de grupos armados ilegales y estructuras criminales que hoy tienen presencia en múltiples regiones del país.
Más inversión en defensa y seguridad
La propuesta también contempla un incremento significativo en el presupuesto de seguridad y defensa.
El objetivo sería aumentar la inversión en cerca de 20 billones de pesos durante el cuatrienio, llevando el gasto del sector hacia niveles cercanos al 4 % del PIB.
La estrategia parte de una idea central: el Estado necesita recuperar capacidad operativa y presencia territorial para enfrentar fenómenos criminales cada vez más complejos.
Tecnología, inteligencia y reacción rápida
El planteamiento de Valencia no se limita únicamente al aumento del pie de fuerza.
Su estrategia combina:
- Drones de última generación
- Ciberinteligencia
- Vigilancia aérea y marítima
- Recuperación de corredores estratégicos
- Reacción inmediata en zonas críticas
La visión apunta a modernizar la capacidad de respuesta del Estado y adaptar las instituciones de seguridad a nuevas dinámicas criminales.
Seguridad y economía: una relación directa
Sebastián López insiste en que la seguridad no es solo un asunto policial o militar. También tiene efectos directos sobre el desarrollo económico y la estabilidad social.
“Cuando un comerciante paga extorsión, cuando una empresa deja de invertir por miedo o cuando una familia siente que no puede salir tranquila a la calle, el país retrocede. No hay desarrollo posible sin autoridad”, afirma.
En esa lógica, la seguridad se convierte en una condición necesaria para el crecimiento y la confianza.
Dignificar a la Fuerza Pública
Otro componente clave de la propuesta es mejorar las condiciones de quienes integran la Fuerza Pública.
Valencia ha planteado que los incrementos salariales de soldados y policías dejen de depender únicamente del IPC y se ajusten con base en el crecimiento del salario mínimo, buscando mejorar el poder adquisitivo y reconocer el papel de quienes enfrentan diariamente al crimen.
Dos visiones de país en disputa
El debate de fondo trasciende las cifras y las propuestas operativas.
Mientras algunos sectores apuestan por modelos centrados en negociación y reducción del conflicto desde la política social, Paloma Valencia propone una línea de firmeza estatal, fortalecimiento institucional y capacidad coercitiva frente a las estructuras criminales.
La discusión presidencial de 2026 comienza a perfilarse justamente alrededor de esa diferencia:
- Seguridad basada en negociación y contención social
o - Seguridad basada en autoridad, control territorial y fortalecimiento de la Fuerza Pública
El mensaje político detrás de la propuesta
La narrativa de Paloma Valencia busca enviar un mensaje contundente: el Estado no puede seguir perdiendo territorio mientras el crimen gana capacidad operativa.
Desde sectores que respaldan su propuesta, el planteamiento es claro: recuperar la autoridad no es una opción ideológica, sino una necesidad para garantizar estabilidad, inversión y convivencia.
El centro del debate presidencial de 2026
La seguridad vuelve a convertirse en uno de los grandes temas que definirán el futuro político del país.
El debate ya no gira únicamente sobre cifras de criminalidad, sino sobre el modelo de Estado que Colombia quiere construir frente a los desafíos actuales.
Y precisamente allí se ubica el corazón de la propuesta de Paloma Valencia:
una Fuerza Pública más grande, más equipada y con mayor capacidad para recuperar el control del país.