La medalla del Nobel ya ha sido subastada por millones de dólares en otras ocasiones

El reciente revuelo generado por María Corina Machado tras su encuentro con el expresidente Donald Trump volvió a poner sobre la mesa un debate recurrente: qué se puede y qué no se puede hacer con un Premio Nobel. Aunque el Comité del Nobel establece que el galardón no es transferible, revocable ni divisible, la historia demuestra que la medalla sí ha sido vendida en subastas por sumas millonarias.

Uno de los casos más llamativos ocurrió en 2022, cuando el periodista ruso Dmitri Muratov subastó su Premio Nobel de la Paz por USD 103,5 millones. El objetivo fue recaudar fondos para niños ucranianos desplazados por la guerra, marcando así el valor más alto pagado por una medalla del Nobel. Años antes, en 2014, el científico James Watson vendió la suya por más de USD 4 millones, décadas después de haber sido reconocido por el codescubrimiento de la estructura del ADN.

El debate se reactivó luego de que Machado, líder opositora venezolana, manifestara su intención de compartir su Nobel con Trump, a pesar de que las reglas del Comité del Nobel prohíben expresamente ese tipo de cesiones. No obstante, el reglamento no impide que la medalla física sea subastada, lo que ha permitido que alcance precios elevados en el mercado.

Desde la década de 1980, las medallas del Nobel se fabrican con oro reciclado de 18 quilates. A lo largo de los años, algunas han alcanzado cifras notables en subastas. Francis Crick, quien compartió el premio con Watson, obtuvo más de USD 2 millones por la suya. Asimismo, el Nobel de la Paz otorgado en 1936 al argentino Carlos Saavedra Lamas fue vendido en 2014 por USD 1,1 millones.

Sin embargo, no todos los intentos de venta han tenido el mismo éxito. La medalla concedida en 1994 al matemático John Nash se subastó en 2019 por menos de USD 1 millón. En otros casos, como el Nobel de Física de Kenneth Wilson (1982), la pieza no alcanzó el precio mínimo esperado de USD 450.000 en 2016. Algo similar ocurrió con la medalla del escritor William Faulkner, cuya subasta en 2013 quedó desierta al no superar los USD 425.000 requeridos.

Trump ha expresado en distintas ocasiones su interés por obtener el Premio Nobel de la Paz, y Machado afirmó que se lo dedicó cuando recibió el reconocimiento en octubre. Este jueves, incluso, aseguró que le había “presentado al presidente de Estados Unidos la medalla del Premio Nobel de la Paz” durante un almuerzo privado.

El episodio vuelve a evidenciar la diferencia entre el valor simbólico del Nobel, que es intransferible, y el destino material de la medalla, que, como lo demuestra la historia, puede convertirse en una pieza altamente cotizada.

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