Tras 25 años de negociaciones, la Unión Europea avanzó en la aprobación del acuerdo comercial con los países del Mercosur, que incluiría a 27 naciones europeas y a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, creando así la mayor área de libre comercio del mundo.
El lunes, la Comisión Europea informó que hay “avances” entre los Estados miembros para firmar el tratado próximamente, aunque aún no se confirmó la fecha prevista del 12 de enero. Paula Pinho, portavoz del organismo, destacó que el bloque va “por buen camino” y que se espera concretar el acuerdo pronto, tras progresos en las últimas dos semanas.
El tratado permitirá a la Unión Europea aumentar sus exportaciones de vehículos, maquinaria, vinos y otras bebidas alcohólicas, mientras facilitará la entrada a Europa de carne, azúcar, arroz, miel y soja provenientes del Mercosur. Sin embargo, la iniciativa ha generado preocupación entre los productores agrícolas europeos, temerosos del ingreso de productos más económicos desde Sudamérica.
Italia y Francia solicitaron aplazar la firma y reforzar cláusulas de salvaguardia, establecer controles estrictos sobre las importaciones y normas más rigurosas para los productores del Mercosur, con el fin de proteger a sus agricultores. Antes de viajar a América Latina, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, deberá obtener la autorización de los Estados miembros mediante una votación de mayoría calificada, prevista posiblemente para este viernes.
Previo a esa votación, los ministros de Agricultura de la UE se reunirán este miércoles en Bruselas para analizar el acuerdo y otros asuntos relacionados con la Política Agrícola Común (PAC). Aunque aún no hay garantía de decisión, Von der Leyen mantiene la confianza de alcanzar un acuerdo.
Entre los defensores del tratado se encuentran España y Alemania, que buscan relanzar su industria ante la competencia internacional. Italia, aunque indecisa en un inicio, confirmó su intención de firmarlo; sin la oposición italiana, Hungría, Polonia y Francia no podrían bloquear el acuerdo.
En Francia, el gobierno abordará las preocupaciones de los agricultores sobre el impacto del tratado, especialmente frente a crisis como la dermatosis nodular contagiosa (DNC) en bovinos, los bajos precios del trigo y los altos costos de fertilizantes. Además, se prevé un decreto para suspender la importación de frutas y verduras que contengan residuos de cinco pesticidas y herbicidas prohibidos en la UE, afectando productos como aguacates, mangos, guayabas, cítricos, uvas pasas, manzanas, melones, cerezas, fresas o papas provenientes de Sudamérica y otras regiones. La Comisión Europea deberá autorizar esta medida en un plazo de diez días.
