Emergencia Humanitaria en Karedúa
La comunidad indígena Karedúa, ubicada en el municipio de La Celia, Risaralda, se enfrenta a una grave crisis tras el reciente terremoto de magnitud 7,4 que sacudió varias regiones del país. Según su gobernador, Julio César Niaza, la situación es desesperante tras ocho días del desastre, ya que más de 30 viviendas han sido severamente afectadas y más de 50 familias están en la necesidad urgente de ayuda humanitaria.
Falta de Apoyo y Recursos
Niaza expresó su frustración ante la ausencia de asistencia tanto a nivel municipal como departamental e internacional. “No tenemos ninguna ayuda humanitaria. El resguardo carece de recursos y el acceso al agua potable se ha visto comprometido. Además, nuestros cultivos de plátano, que son esenciales para nuestra subsistencia, también han sufrido daños”, afirmó el gobernador. La comunidad, compuesta por aproximadamente 200 habitantes, ha visto cómo sus hogares, que eran construidos de esterilla, quedaron en ruinas tras el sismo.
Organización Comunitaria
Dada la falta de respuesta externa, la comunidad ha comenzado a organizarse para reconstruir sus viviendas. “Nos estamos uniendo para ayudar a reponer las casas de nuestros compañeros. Distribuimos recursos limitados y algunas familias están durmiendo en casas de otros mientras tratamos de levantar lo que quedó”, comentó el gobernador, quien instó a las autoridades a realizar una evaluación de la situación lo más pronto posible.
Otros Pueblos Indígenas Afectados
Un informe de la Defensoría del Pueblo también indicó que otros pueblos indígenas, como los Wounaan, Emberá Dóbida, Emberá Chamí y Awá, han sufrido daños significativos. En particular, en el Chocó, las infraestructuras de los Resguardos Unión Chocó San Cristóbal y Ríos Catri, Dobasa y Arcosó han sido impactadas negativamente.
Apelación al Estado
Ante la situación alarmante, el gobernador Niaza hizo un llamado urgente a las autoridades del Estado para intervenir y brindar asistencia a las comunidades afectadas. “Hasta ahora, nos sentimos abandonados. Necesitamos apoyo inmediato para enfrentar esta crisis”, concluyó.
La comunidad de Karedúa continúa esperando ayuda mientras intenta sobreponerse a las devastadoras consecuencias del terremoto, evidenciando la necesidad urgente de atención hacia los pueblos indígenas afectados.

