Luis Fernando Montoya vivió momentos de tensión durante disturbios en la final entre Nacional y Medellín

Luis Fernando Montoya, uno de los técnicos más emblemáticos del fútbol colombiano, quedó en medio de los disturbios protagonizados por barras de Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín tras la final de la Copa BetPlay en el estadio Atanasio Girardot.

El entrenador, recordado por llevar a Once Caldas a la histórica conquista de la Copa Libertadores en 2004 y por el atentado que meses después lo dejó con una cuadriplejia irreversible, había sido invitado a participar en los actos protocolarios de celebración del título obtenido por Atlético Nacional.

Sin embargo, la jornada se tornó caótica cuando estallaron enfrentamientos en la gramilla del estadio. En medio de los desmanes, Montoya quedó expuesto a la violencia. Un video difundido en redes sociales evidenció el momento en el que un hincha estuvo a punto de agredirlo a él y a las personas que lo acompañaban con una valla publicitaria, una escena que generó rechazo y preocupación por el riesgo al que fue sometido el técnico.

Desde el entorno cercano del entrenador confirmaron que, pese al susto, Montoya se encuentra en buen estado y fuera de peligro. El Espectador consultó a personas de su círculo, quienes señalaron que el exdirector técnico —también columnista del medio— logró abandonar el estadio gracias al acompañamiento del personal de logística y de la Policía, y ya se encuentra en su residencia.

El médico Alfonso Sosa, uno de sus cuidadores más cercanos, relató lo ocurrido durante los disturbios: “La situación fue muy complicada. Si no interveníamos a tiempo, nos podían agredir con una valla. Afortunadamente, con el apoyo de logística y la Policía, logramos resguardarnos en el camerino de Nacional y luego salir sin consecuencias”.

El episodio reavivó las críticas por los hechos de violencia en los estadios y por el riesgo que siguen enfrentando figuras del fútbol, incluso en actos oficiales y de celebración.

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