Desde su llegada a la Casa de Nariño, el Gobierno de Gustavo Petro ha convocado o respaldado cerca de una docena de manifestaciones públicas. Estas movilizaciones han tenido como ejes centrales la defensa de las reformas sociales, los cuestionamientos al Congreso y, más recientemente, los choques diplomáticos con Estados Unidos, con el objetivo de exhibir respaldo ciudadano en las calles.
La más reciente convocatoria, anunciada la noche del 5 de enero, corresponde a la duodécima movilización impulsada por el presidente desde el inicio de su mandato. En esta ocasión, Petro llamó a una jornada para “defender la soberanía nacional”, en el contexto de la tensión con Washington luego de advertencias del mandatario estadounidense sobre una eventual operación en territorio colombiano. El jefe de Estado pidió a los ciudadanos izar la bandera nacional en sus hogares y llevarla a plazas públicas el miércoles en horas de la tarde.
Aunque se trata de la primera manifestación promovida por el Gobierno en 2026, no es un hecho aislado. Desde el 15 de noviembre de 2022, Petro ha recurrido de manera recurrente a las movilizaciones como mecanismo de respaldo político o presión frente a otros poderes del Estado.
La primera de estas jornadas se realizó al cumplirse los primeros 100 días de su administración, en noviembre de 2022, como respuesta a las protestas de sectores opositores que se presentaron poco después de iniciar su mandato, motivadas por el alza en los precios de los combustibles.
En 2023, tras la ruptura de la coalición oficialista en el Congreso, el presidente intensificó el llamado a las calles para impulsar la aprobación de sus reformas. Ese año se realizaron cuatro manifestaciones, en febrero, junio, julio y septiembre. La participación también mostró un incremento, pasando de cerca de 12.000 asistentes en febrero a alrededor de 32.000 en septiembre.
Durante 2024, la confrontación política se trasladó con mayor fuerza al espacio público. El Gobierno promovió movilizaciones que coincidieron o se contrapusieron a marchas convocadas por la oposición. En mayo, agosto y septiembre se llevaron a cabo tres jornadas clave: una para responder a las protestas del Día del Trabajo, otra para conmemorar los dos años de gestión de Petro y una más en defensa de la reforma pensional, entonces bajo revisión de la Corte Constitucional.
Ese mismo año, en medio de un choque sin precedentes entre el Ejecutivo y el Congreso por el trámite de las reformas, el presidente impulsó tres concentraciones adicionales. Estas estuvieron orientadas a respaldar su propuesta de consulta popular, la idea de una asamblea constituyente y el rechazo a su inclusión en la llamada lista Clinton.
Con la convocatoria prevista para el 7 de enero de 2026, Petro busca, en el último tramo de su mandato, reforzar su discurso de soberanía nacional y apoyo popular, en un escenario marcado por las advertencias del Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, sobre posibles acciones en Colombia.
