El recién posesionado ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, se refirió a las demoras en el proceso de extradición de Zulma Guzmán, empresaria señalada por la Fiscalía General de la Nación como presunta responsable del envenenamiento con talio que causó la muerte de dos niñas en Bogotá. Los hechos ocurrieron el 4 de abril de 2025, cuando las menores consumieron frambuesas contaminadas con esa sustancia. Guzmán permanece detenida en una cárcel del Reino Unido, país al que había huido.
Cuervo explicó que el retraso en el trámite obedece a los tiempos y recursos internos propios del sistema judicial británico. Además, indicó que la defensa de Guzmán estaría argumentando posibles afectaciones a su salud mental con el fin de impedir su envío a Colombia, donde es investigada por homicidio agravado y tentativa de homicidio.
El ministro subrayó que para el Gobierno es prioritario que, una vez culminen los procedimientos internos en el Reino Unido, la procesada sea trasladada al país para comparecer ante la justicia. Guzmán fue capturada el 17 de diciembre en Londres, luego de lanzarse al río Támesis. Tras permanecer varias semanas en una clínica, su detención se formalizó mediante una circular roja de Interpol.
La primera audiencia ante la justicia británica se realizó el 9 de febrero y fue presidida por la jueza Sarah Turnock, del tribunal de Westminster, en Londres. La magistrada ordenó su detención preventiva mientras se define si procede la solicitud de extradición presentada por Colombia.
En la misma línea, la fiscal general, Luz Adriana Camargo, indicó esta semana que el cronograma judicial del Reino Unido y los protocolos aplicables a estos trámites suelen ser extensos. De autorizarse la extradición, el proceso podría tardar entre año y medio y dos años. Entre tanto, en Colombia el caso no ha registrado avances sustanciales, pues aún no se define si Guzmán será imputada de manera virtual.
Lo que se conoce del caso
El 5 de abril de 2025, tres menores y un adulto fueron trasladados de urgencia a la Fundación Santa Fe de Bogotá e ingresados a la Unidad de Cuidados Intensivos. Inicialmente se pensó que se trataba de una intoxicación común. Sin embargo, ese mismo día falleció una de las niñas y el 9 de abril murió otra.
El informe de necropsia determinó que la causa fue una intoxicación aguda por talio tras el consumo de frutas bañadas en chocolate durante una reunión de adolescentes. El documento concluyó que se trató de un homicidio, dado que la intoxicación por talio es poco frecuente y que este metal es altamente tóxico, incoloro e inodoro, lo que sugiere que fue añadido de forma intencional a los alimentos.
A partir de entonces, la Fiscalía inició una investigación para esclarecer lo ocurrido. En su momento, el secretario de Salud de Bogotá, Gerson Bermont, señaló que la sustancia detectada hacía parte de la historia clínica de los pacientes y que no existía riesgo para la salud pública, pues no se identificó ningún alimento de consumo masivo que representara peligro para la ciudadanía.
Tras ocho meses de indagaciones, el 5 de diciembre de 2025, la Fiscalía señaló por primera vez a Zulma Guzmán como presunta autora del envenenamiento. El padre de una de las víctimas, Juan de Bedout, declaró ante las autoridades que sostuvo una relación extramatrimonial con Guzmán, la cual terminó antes del fallecimiento de su esposa, Alicia Graham, en 2021.
Posteriormente se conoció que Guzmán estuvo en países como Argentina, Brasil y el Reino Unido, donde finalmente fue detenida mediante la circular roja de Interpol. Mientras avanza el proceso de extradición, las autoridades colombianas continúan recopilando pruebas y reconstruyendo los hechos para esclarecer el crimen.
