Celebrando la Graduación y la Memoria
Juliana Cely celebró su graduación el 22 de mayo como publicista en la Universidad ECCI, un logro significativo marcado por la cercanía de la conmemoración del aniversario del asesinato de su madre, Rosa Elvira Cely. Este año, se cumplen 14 años desde que su madre fue víctima de un brutal feminicidio, un caso que dejó una huella profunda en el país.
Un Futuro Comprometido
A través de su dolor, Juliana ha encontrado un propósito en la vida. Además de celebrar su éxito académico, planea realizar un plantón y velatón en honor a su madre el sábado próximo en el Parque Nacional de Bogotá, donde ocurrieron los trágicos eventos en 2012. Para ella, este acto no solo es una conmemoración, sino también una forma de seguir visibilizando la lucha por los derechos de las mujeres en Colombia.
Rechazo a la Instrumentalización Política
Juliana expresó su profundo descontento hacia quienes utilizan el sufrimiento de su familia para fines políticos. En particular, arremetió contra el abogado Abelardo de la Espriella, quien ha mencionado la historia de Rosa Elvira en discursos relacionados con su campaña electoral. “Me da asco ver cómo De la Espriella usa mi historia”, afirmó Juliana, enfatizando que su lucha debe ser genuina y no manipulada por intereses ajenos.
Legado de Rosa Elvira Cely
El caso de Rosa Elvira transciende su trágica muerte; se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la violencia de género en Colombia. Gracias a este doloroso evento, surgió la Ley Rosa Elvira Cely, una iniciativa que busca fortalecer la protección de los derechos de las mujeres y concienciar sobre la violencia en todas sus formas. Juliana se siente orgullosa de que el legado de su madre viva a través de esta legislación, aunque también es consciente del camino que aún queda por recorrer.
Un Mensaje de Esperanza
Juliana Cely busca no solo recordar a su madre, sino también inspirar a otras mujeres a continuar la lucha. En medio de su dolor, ella encuentra fortaleza y un compromiso renovado para combatir la violencia de género. Su historia representa una esperanza de cambio y un llamado a la acción para la sociedad colombiana, donde cada vida cuenta y cada historia merece ser escuchada.

