Título: A 60 años de su fallecimiento: los nueve meses que definieron la vida de Camilo Torres, el legado de un mártir.

El Legado de Camilo Torres Restrepo

En mayo de 1965, la figura de Camilo Torres Restrepo emergió de los pasillos de la Universidad Nacional hacia el ámbito público, alcanzando notoriedad en Colombia. Educado en Lovaina, Bélgica, Torres Restrepo fundó la primera facultad de Ciencias Humanas en 1959, en colaboración con Eduardo Umaña Luna y Orlando Fals Borda. Desde sus días en el Movimiento Universitario de Promoción Social (Muniproc), su carisma y sus propuestas políticas innovadoras desafiaron las normas de un sacerdote de su tiempo.

Un sacerdote con un mensaje provocador

Camilo, como capellán universitario, discutía temas controversiales con los estudiantes, destacándose por su fuerte personalidad. Este carisma se reflejaba en su audaz crítica social y en su capacidad para conectar con la base popular. Durante un encuentro en la plaza de Bolívar, el líder sindical José Raquel Mercado cuestionó sus ideas. Camilo le respondió, afirmando que ambos eran “traidores de sus respectivas clases sociales”, estableciendo así su postura de rechazo a los privilegios inherentes a su origen.

Activismo y cercanía a la comunidad

Su ascenso en la esfera pública generó un gran fervor popular. Camilo se convirtió en una figura casi mítica, apareciendo en universidades y otros foros. En su visita al periódico Voz Proletaria, lo hizo con ironía, sugiriendo que algunos asistentes podrían preguntarse dónde estaban los “camaradas” alimentando estereotipos negativos sobre la izquierda. Las manifestaciones de apoyo continuaron, culminando con su paso triunfal por la Universidad Libre, donde su carisma lo llevó a ser levantado en hombros por sus seguidores.

Un fin trágico y su legado

La historia de Camilo Torres culminó de manera abrupta. El 15 de febrero de 1966, se reportó su muerte en un conflicto armado en El Carmen de Chucurí. La noticia impactó a sus seguidores y dejó un vacío en la lucha por la justicia social. Pocos días antes, fuentes informaron sobre su inminente ingreso al Ejército de Liberación Nacional (ELN), un paso decisivo en su compromiso por el cambio social en Colombia.

Influencia de la Teología de la Liberación

Camilo Torres operaba en un contexto político marcado por una iglesia católica desconectada de las realidades sociales. Las críticas del entonces cardenal Luis Concha Córdoba, quien descalificó sus posturas, reflejan el desencuentro entre un establecimiento resistente al cambio y quienes buscaban justicia social. Este contexto fue fundamental para la difusión de la Teología de la Liberación, protagonizada por voces como la del obispo brasileño Hélder Câmara, que resonarían aún más tras la muerte de Camilo.

Un movimiento transformador

La muerte de Camilo no solo conmovió a sus seguidores, sino que también inspiró la creación de los Comandos Camilistas, un grupo que continuó su legado de lucha. En 1966, una marcha en su honor unió a estudiantes y simpatizantes desde la universidad hasta el Cementerio Central, simbolizando el profundo impacto que su vida y su activismo dejaron en la sociedad colombiana.

Búsqueda de sus restos y preguntas sin respuesta

Recientemente, el Instituto de Medicina Legal ha iniciado la investigación sobre lo que podrían ser los restos de Camilo Torres. La comunidad universitaria ha expresado su deseo de que, de confirmarse, sus despojos sean restituidos a la Universidad Nacional. Sin embargo, existe incertidumbre sobre su paradero, ya que en 2007, se alegó que sus restos fueron entregados a su hermano, Fernando Torres Restrepo. La historia de Camilo sigue siendo un punto de encuentro entre recuerdos y reivindicaciones sociales en Colombia.

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