Las autoridades chilenas confirmaron la detención de un tercer sospechoso por su presunta participación en el inicio intencional de los incendios forestales que afectan a la región del Biobío, la zona más golpeada por la emergencia en el sur del país, donde ya se reportan al menos 21 personas fallecidas.
De acuerdo con la Policía de Investigaciones (PDI), el último detenido fue sorprendido junto a otros individuos mientras prendían fuego al bosque, luego de que vecinos alertaran a las autoridades. En un comunicado oficial, la institución señaló que el hombre portaba “un encendedor, un bastón retráctil y cocaína base” al momento de su captura.
Los incendios comenzaron el pasado sábado y desde entonces los equipos de emergencia han combatido intensamente las llamas en Biobío, ubicada a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, región en la que se concentra la mayor parte de las víctimas fatales.
El fuego también se ha extendido a las regiones de Ñuble y La Araucanía, dejando cerca de 20.000 personas damnificadas, según cifras entregadas por el Gobierno chileno. Ante la magnitud de la tragedia, el presidente Gabriel Boric decretó dos días de duelo nacional a partir de este jueves.
En paralelo, las autoridades informaron la detención de un hombre presuntamente implicado en los incendios registrados en Punta de Parra, una localidad de la región del Biobío, quien habría actuado durante el toque de queda. Con este caso, ya son tres las personas capturadas entre lunes y miércoles en Biobío y La Araucanía, aunque uno de los sospechosos fue dejado en libertad.
Según el más reciente balance del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), se mantienen activos al menos 19 focos de incendio en distintas zonas del sur del país.
Punta de Parra, una comunidad de aproximadamente 3.000 habitantes rodeada de extensos bosques de eucalipto, resultó severamente afectada: pocas viviendas lograron mantenerse en pie. Las autoridades sostienen la hipótesis de que los incendios fueron provocados de manera deliberada.
“Es pura maldad, solo por hacer daño, no hay otra explicación”, relató a la agencia AFP Felicia Lara, una mujer de 68 años que logró escapar de las llamas con lo puesto.
Las altas temperaturas propias del verano austral, sumadas a los fuertes vientos, han facilitado la rápida propagación del fuego. Las localidades más impactadas en Biobío son Lirquén y Penco.
Este episodio revive el recuerdo de la tragedia ocurrida en febrero de 2024, cuando múltiples incendios se desataron en los alrededores de Viña del Mar, a unos 110 kilómetros de Santiago, dejando un saldo de 138 personas muertas. Investigaciones posteriores establecieron que en ese caso el fuego fue iniciado de manera intencional por bomberos y brigadistas forestales, y se propagó rápidamente debido a las condiciones climáticas extremas.
