La comunidad de Tumbler Ridge se prepara para una vigilia este viernes 13 de febrero de 2026 en memoria de las ocho personas que perdieron la vida en el tiroteo ocurrido el martes en la escuela secundaria local. La ceremonia contará con la presencia de autoridades y líderes políticos, en un gesto de acompañamiento a las familias afectadas.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, confirmó su asistencia al acto conmemorativo e invitó a representantes de todas las fuerzas políticas a sumarse a la jornada de homenaje en esta apartada localidad de Columbia Británica.
Entre las víctimas se encontraba Kylie Smith, de 12 años, descrita por sus allegados como el centro de alegría de su hogar. En un mensaje difundido por la familia, recordaron su amor por el arte y su deseo de estudiar en Toronto. “Nuestra familia jamás volverá a ser la misma”, señalaron en su despedida.
Su padre, Lance Younge, relató que pasó seis horas recorriendo el centro recreativo del pueblo —habilitado como punto de encuentro para estudiantes y familiares tras el ataque— esperando noticias de su hija.
También falleció Abel Mwansa Jr., de 12 años. Su padre, Abel Mwansa Sr., compartió en redes sociales el dolor de identificar el cuerpo de su hijo. En su mensaje recordó la sonrisa con la que el menor salió rumbo a clases esa mañana y habló de los sueños que proyectaba para él como futuro líder, ingeniero o científico.
Otra de las víctimas fue Ticaria, también de 12 años. Su madre, Sarah Lampert, la describió ante los medios como una niña que irradiaba alegría y energía en cada espacio que ocupaba.
Las autoridades informaron que la presunta responsable del ataque fue identificada como Jesse Van Rootselaar, de 18 años, cuyo cuerpo fue encontrado en el lugar con una herida autoinfligida. Según reportes preliminares, había sido estudiante del mismo centro educativo y tenía antecedentes de problemas de salud mental.
Trent Ernst, editor del periódico local Tumbler Ridge Lines, declaró a The Guardian que uno de los reclamos recurrentes en la comunidad es la limitada disponibilidad de servicios médicos especializados, especialmente en salud mental, en una región ubicada a más de 1.000 kilómetros al noreste de Vancouver.
A pesar de las bajas temperaturas propias del invierno canadiense, los habitantes de Tumbler Ridge se reunirán para rendir homenaje a las víctimas y expresar solidaridad con las familias, en un acto colectivo marcado por el dolor y la búsqueda de consuelo.
