Graves hechos de violencia se registraron durante y después del clásico del oriente entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, disputado en el estadio General Santander, encuentro que finalizó con empate 2-2. Los disturbios dejaron como saldo una persona fallecida y cinco más heridas, según confirmaron las autoridades.
De acuerdo con versiones de asistentes, los primeros enfrentamientos se produjeron dentro de las tribunas, donde se presentaron riñas entre hinchas, algunas de ellas con armas blancas. Los heridos iniciales fueron atendidos por miembros de la Fuerza Pública y personal de logística del evento.
Desmanes se extendieron tras el partido
La Policía Metropolitana de Cúcuta informó que los disturbios continuaron una vez finalizado el encuentro, cuando seguidores del Cúcuta Deportivo se enfrentaron con uniformados. En medio del caos, varios individuos ingresaron a establecimientos comerciales cercanos al estadio para cometer robos, situación que obligó a la intervención del Esmad para restablecer el orden.
Durante estos hechos fue asesinado Andrés Camilo Rojas, hincha del Atlético Bucaramanga, quien recibió una herida con arma blanca en el pecho en inmediaciones del puente Jorobado, sobre la avenida Gran Colombia, cerca del canal Bogotá.
Las autoridades también reportaron cinco personas lesionadas, entre ellas un integrante de la Policía, quien sufrió heridas en una de sus extremidades.
¿Quién era el hincha fallecido?
La víctima fue identificada como Andrés Camilo Rojas, de 24 años, estudiante de la Universidad Cooperativa de Colombia y reconocido seguidor del Atlético Bucaramanga. Medios locales destacaron que acompañaba de forma habitual al equipo, incluso en desplazamientos a otras ciudades del país y viajes internacionales a Argentina y Brasil.
Las primeras investigaciones señalan que habría sido atacado por integrantes de una barra brava del Cúcuta Deportivo. Rojas fue trasladado alrededor de las 6:30 p. m. al hospital Erasmo Meoz, donde ingresó sin signos vitales. El reporte policial indica que presentaba múltiples heridas por arma cortopunzante en regiones lumbar y cervical.
Reacciones y medidas anunciadas
Tras conocerse el homicidio, el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, rechazó los hechos y expresó su preocupación por la violencia asociada al fútbol en el país. “Lo ocurrido en Cúcuta es lamentable y obliga a reflexionar sobre cómo se están viviendo los espectáculos deportivos en Colombia. Lo que debería ser una fiesta termina en tragedia”, señaló.
El mandatario anunció que, de cara al próximo clásico que se disputará en Bucaramanga en el segundo semestre, se trabajará junto a la comisión de fútbol para promover espacios de diálogo y prevención con los actores involucrados.
Un antecedente reciente
Este hecho se suma a otro episodio violento ocurrido una semana antes, cuando fue asesinado Diego Alejandro Galvis en los alrededores del estadio General Santander, en la previa del partido entre Once Caldas y Cúcuta Deportivo. En ese caso, la Policía reportó un fallecido y tres personas heridas, quienes no presentaron lesiones de gravedad.
Las autoridades continúan investigando ambos casos y reforzaron los operativos de seguridad en eventos deportivos de alto riesgo.
